Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Fue construido para detener a los piratas ingleses, franceses, holandeses y de otras nacionalidades que llegaban navegando desde las islas del Mar Caribe a saquear las riquezas forestales de la zona.

El Castillo de Bacalar, como también se le conoce, se ubica junto a la Laguna de los Siete Colores, donde ha sido testigo de la historia protagonizada por mayas, españoles y piratas de todas partes del mundo. En 1727 el gobernador de Yucatán, don Antonio Figueroa y Silva, mandó construir este fuerte colonial a base de piedras volcánicas, marinas y calizas, el cual quedó concluido ocho años después para frenar a los saqueadores que al principio arribaban a Bacalar por mujeres y comida, más tarde, en el siglo XVII, para conseguir palo de tinte.

Foto: javier Ortiz

En 1938, Nazario Buitrón Bernal (+), proveniente de Jalisco, llegó a Bacalar como comandante de la Partida Militar y se instaló en el Castillo de Bacalar (conocido así porque anteriormente la flanqueaban dos torres que destruyó el huracán Carmen, en 1974).

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Por muchos años habitó ese lugar donde formó su familia compuesta por su esposa Ignacia y sus hijos: Jorge Ramón, Guillermina, Javier, Paula, Justo y Emeteria; fue calabozo, dispensario médico y primera delegación.

Compartían el espacio con 33 soldados bajo su mando, los cuales realizaban rondines después de las ocho de la noche, en una especie de toque de queda, para mantener el orden entre los habitantes.

Foto: javier Ortiz

Crece la ciudad 

Alrededor de El Fuerte, comenzaron a surgir las primeras viviendas. La ciudad creció con el arribo de aproximadamente 50 familias provenientes de distintas partes del país, a invitación del gobierno federal, que fueron bautizados como “Los Colonos”, por los lugareños.

La fortificación ha sido mudo testigo de varias etapas de abandono y remodelaciones, la primera de ellas en 1938, por la Compañía Fija, al mando del mayor de Caballería, Salvador Alcaraz González; posteriormente, en julio de 1966, siendo presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz y gobernador del Territorio, Rufo Figueroa.

La última restauración fue el 25 de marzo de 1983, cuando era gobernador del estado, Pedro Joaquín Coldwell, en el que también se inauguró el Museo de Sitio.

Foto: javier Ortiz

El Museo del Fuerte de Bacalar tiene en exhibición una colección de objetos pertenecientes a la época colonial, como utensilios de uso cotidiano, armas, planos, mapas, municiones y documentos informativos.

Fernando Altunar Mejía, director del Fuerte de Bacalar, detalló que el año pasado ingresaron 22 mil 46 turistas nacionales, de los cuales cuatro mil 732 aprovecharon los días domingo que es de entrada gratis y tres mil 907 visitantes extranjeros, durante todo el año.
El costo de entrada es de 100 pesos para el turismo extranjero; 50, nacionales y 25 pesos los niños; con credencial de maestro, estudiante o INAPAM, el precio es de 25 pesos.