Los dos partidos oficiales en Quintana Roo hermanados desde 2016 no se cansan de demostrar que aunque forman parte del mismo equipo a nivel nacional y también local, cada uno tiene sus propios genes, y que podrán estar juntos para enfrentar a las alianzas comandadas por el PRI y Morena, pero jamás estarán revueltos. 

La curiosa alianza de estos partidos que fueron polos opuestos en la sopa de ideologías políticas –derecha conservadora e izquierda progresista, se ha dejado sentir con fuerza en la definición de sus candidatos, con un PAN disciplinado y acaparando posiciones para sus mejores cuadros y un PRD preso de sus instintos caníbales y dispuesto a dinamitarse.

Los blanquiazules desde hace meses tenían planchado el reparto de las candidaturas a alcaldías que les correspondían en el estado, y este lunes confirmaron su alineación sin ninguna sorpresa: Fernando Zelaya en Chetumal (OPB); Trinidad García Argüelles en Lázaro Cárdenas; Faustino Uicab en Isla Mujeres; y las alcaldesas Cristina Torres Gómez y Perla Tun Pech que buscarán la reelección en Playa del Carmen y Cozumel. 

Las inconformidades de aspirantes como Mario Rivero Leal en el municipio capitalino y Atenea Gómez Ricalde en Isla Mujeres fueron rápidamente extinguidas con negociaciones oportunas y entregando jugosas posiciones de consolación a los desplazados. Santa paz. 

Por el contrario, el patio del Sol Azteca se ha convertido en una jaula de peleas clandestinas donde todo vale, complicando el proceso interno que se ha pospuesto al menos en cuatro ocasiones por la encarnizada golpiza callejera. 

Los perredistas no han logrado definir candidatos firmes en Bacalar y Felipe Carrillo Puerto, donde los perfilados Nelia Uc Sosa y José Esquivel Vargas no la tienen tan segura, pero la madre de todas las discordias es la alcaldía cancunense que disputaban con fiereza el ex priista José Luis “Chanito” Toledo Medina y el diputado local perredista Emiliano Ramos Hernández, pero en pleito ya se metieron Jorge Aguilar Osorio, Ivanova Pool Pech y hasta el legislador local “independiente” y ex priista, Juan Carlos Pereyra Escudero.

Mientras los perredistas se despellejan, los virtuales candidatos panistas del Frente ya están en plena faena posicionándose para arrancar con ventaja en la complicadísima competencia que se avecina y que no permite distracciones, deporte favorito de sus aliados incorregibles.