Anticipándose al peor de los escenarios electorales que incluye la pérdida de la alcaldía de Cancún, el Partido Verde Ecologista comandado por su líder inmoral, Jorge Emilio González Martínez, “El Niño Verde” está asegurando refugio para sus figuras consentidas del patio en la Cámara de Diputados federal, desde donde esperan mantener viva su cuota de poder político en la entidad.

La publicación de la lista de candidatos plurinominales a las diputaciones federales desnudó la estrategia de los tucanes, ya que en posiciones privilegiadas aparecen cuatro políticos verdes de la comarca, además del propio “Niño Verde” que ha apostado en serio a convertir Quintana Roo en uno de sus feudos. 

Perverso como pocos, el dueño de los verdes sabe que los vientos no le son favorables con un gobierno opositor con el que no hay muy buenas migas y que tiene en su agenda recuperar el poderoso municipio de Cancún a como dé lugar en las próximas elecciones si la catástrofe los derriba, por lo que optó por fortalecerse desde la Legislatura federal donde podrá negociar en igualdad de condiciones gracias al batallón de diputados que tendrá bajo su control.

Como dueño del changarro, Jorge Emilio se colocó a la cabeza de la lista de plurinominales de la tercera circunscripción –en la que se ubica Quintana Roo–  asegurando su curul, pero también incluyó a las diputadas locales Ana Patricia Peralta de la Peña y Tyara Schleske de Ariño, en la segunda y cuarta posición. 

Y para completar su quinteta, puso al aún delegado de la SCT en el estado, el fantasmal Francisco Elizondo Garrido, en el tercer lugar de la lista de la segunda circunscripción, y a la cancunense sin carrera política Karla Schleske de Ariño –hermana de Tyara– también en el tercer lugar, pero de la primera circunscripción.

Si los cálculos no le fallan al Niño Verde los cinco “pluris” del patio alcanzarán colarse a la Cámara Alta, brindándole enorme poder e influencia a nivel local, pues el resto de los partidos ha ninguneado a los quintanarroenses relegándolos a las posiciones más lejanas de la lista. 

La estrategia tiene el éxito casi garantizado, pues en 2015 el Partido Verde logró meter a 18 diputados federales plurinominales, casi cuatro por circunscripción, cifra que esperan superar o cuando menos mantener en las próximas elecciones.