Eva Murillo/SIPSE
CANCÚN, Quintana Roo.- Ya no es extraño que las playas de Quintana Roo amanezcan con un cobertor marrón, lo raro es cuando el color turquesa se deja ver de nuevo, pues desde hace cuatro meses esas tonalidades que cautivan a visitantes y locales parecieran que ha abandonado, de manera intermitente, las costas de este destino turístico, y a pesar de los daños ecológicos y económicos que a corto y largo plazo van a conocerse, no hay manera de saber si el fenómeno será menor o peor para el siguiente año.

“Nadie puede predecir si para el próximo año habrá menos o más sargazo”, reconoció Carlos Mena Brito, director Ejecutivo del Centro Mario Molina, quien habló de la presencia del sargazo en Quintana Roo durante su ponencia en el planetario Ka’Yok’, sobre el Cambio Climático.

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El sargazo es una de las consecuencias del cambio climático, su formación depende del calentamiento del agua de mar, de la presencia de nutrientes, y su llegada hasta Quintana Roo y el resto del Caribe depende de las corrientes y los vientos.

No se puede predecir cómo será su comportamiento. (Paola Chiomante/SIPSE)

El sargazo es una de las consecuencias del cambio climático. 

El investigador considera que es un fenómeno atípico y eso hace pensar que para los siguientes años la cantidad de alga pudiera ser menor.

Este año la cantidad de alga que ha recalado en las costas del Caribe mexicano supera a las de años pasados, incluso a la temporada del 2015, considerado el de más alta presencia desde que se tenía registro.

Aunque hay sistemas de monitoreo que avisan sobre el tamaño de las natas de sargazo que se acercan a la costas, están limitadas a avisar el tamaño y el sitio por el cual están navegando, pero hasta ahora no se puede predecir cómo será su comportamiento para el siguiente año.