Stephani Blanco/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Una inversión de 60 millones de dólares detonará dos proyectos para generar energía a través de 280 mil paneles solares que estarían ubicados en Bacalar y Felipe Carillo Puerto, un proyecto de inversión mixta -capital nacional y extranjero-, que está promoviendo el gobierno estatal para generar más empleo en la zona sur.

Son dos plantas fotovoltaicas, es decir, espacios donde instalan paneles solares que logran generar energía mediante la radiación solar, y en cada espacio habría 140 mil 425, anunció Carlos Joaquín González, gobernador del estado, durante la inauguración del XII Foro Mundial de Regulación Energética con sede en el Centro Internacional de Convenciones de Cancún.

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“El gobierno está apoyando para que los interesados obtengan los permisos federales lo antes posible por parte de la Secretaría de Energía, consolidando al menos uno antes de finalizar 2018”, mencionó Joaquín González.

Durante su participación en el evento de talla internacional, el gobernador de Quintana Roo invitó a más empresas a invertir en proyectos que contribuyan en la energía renovable, ya que cuentan con una propuesta de solución de abastecimiento eléctrico sostenible para localidades alejadas, a quienes buscan este tipo de energía bajo esquemas de solución tecnológicos.

“Quintana Roo está brindando todo el apoyo para obtener las autorizaciones y con una posibilidad de que la energía limpia que se obtenga ayude a disminuir los costos que ahora hay en el destino”, agregó.

La semana pasada la empresa privada “Energía del Sureste El Ramonal”, ingresó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), un proyecto denominado Parque Solar “El Ramonal” en Bacalar, sin embargo fue rechazado por la dependencia.

De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), pondrían paneles solares que iban a permitir la reducción de la emisión de 29 mil 866 toneladas de CO2 al año al producir energía limpia, lo que equivale a plantar alrededor de 96 hectáreas de bosque y conservarlas por 10 años; el predio a desarrollar se encontraba en una zona rural, además de que carecía de todos los servicios públicos como agua potable y electricidad.