Si quieren competir para triunfar, los candidatos del PRI a las presidencias municipales, diputaciones federales y senadurías tienen que reducir a la mínima expresión el defecto Beto Borge, atizado en los últimos días por el explosivo episodio de Barcos Caribe en Playa del Carmen y Cozumel.

Con el inicio de las campañas programado para el 30 de marzo, los espadachines del Tricolor –y sus aliados del Verde Ecologista y Nueva Alianza– tendrán que aplicarse al triple en todos los frentes, sin que este esfuerzo sea garantía de gratas noticias en el conteo de votos.

En Chetumal –capital del estado– el coraje contra Beto Borge se manifiesta al máximo, aunque la candidata priista Mary Hadad Castillo puede contrarrestar el veneno porque no formó parte del grupo selecto del villano favorito. Ahuyentar a los borgistas indefendibles y perfectamente identificados será una obligación para que pueda competir la ex diputada local, quizá consciente de que no parte como favorita.

Envidiable ventaja tendrá Cora Amalia Castilla Madrid como candidata a la diputación federal por el distrito sureño con cabecera en Chetumal, ya que fue humillada a la vista de todos por Beto Borge, quien con ese comportamiento grosero entregó a la ex alcaldesa capitalina la mejor de las herencias. Y Cora la anda explotando no precisamente en los barcos…

Apenas ajeno a la política partidista, Pedro Joaquín Delbouis como candidato del PRI a la alcaldía de Cozumel está por completo a salvo de la ponzoña del borgismo y será muy competitivo; cuesta mucho trabajo imaginar a la isla golondrina dando la espalda al hijo del ex gobernador Pedro Joaquín Coldwell y sobrino del gobernador Carlos Joaquín González.

En Isla Mujeres su alcalde priista Juan Luis Carrillo Soberanis ha sido amigo de Beto Borge, pero este pecado de juventud lo puede contrarrestar con un balance muy positivo en su gestión, combinado con la anemia e improvisación de adversarios. Huele a reelección en ese paraíso norteño.

A la luz de los acontecimientos, en Bacalar todas las coaliciones respaldan al alcalde turquesa Alexander Zetina Aguiluz, En un descuido las dos fuerzas retadoras lo postulan y llevan en hombros a la silla que ya ocupa. Valiente competencia en la laguna de los siete colores.