Raúl Balam/SIPSE
KANTUNILKÍN, Q. Roo.- Luego de que concluyó las festividades en honor a la virgen de la Inmaculada Concepción, patrona de Kantunilkín, los taxistas denunciaron que los encargados de los juegos mecánicos dejaron una pestilencia en las alcantarillas, porque afirmaron que al realizar sus necesidades fisiológicas ahí la tiraban.

Ante esa situación ayer solicitaron el carro bomba asignada a la dirección de Protección Civil con la finalidad de lavar con vital líquido toda la zona donde se instalaron los juegos mecánicos, ya que a los alrededores hay puestos de comida y podría ser un foco de infección.

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Gerardo Hoyos Blanco, dirigente de los taxistas, recordó que el sitio de los taxistas fue utilizado por juegos de diversión durante los 12 días de la fiesta y ayer cuando regresaron al sitio visualizaron que da una mala imagen por la pestilencia que había en la zona.

Agradeció el apoyo inmediato del área de Protección Civil del Ayuntamiento con la finalidad de acudir con la unidad para lavar toda la pestilencia y lamentablemente todo será reciclado en los pozos de absorción y que también podría afectar las venas del agua de consumo humano.

Algunas personas que circulaban por la zona afirmaban en un inicio que era un simulacro y hasta comentaban por qué se desperdiciaba el vital líquido.

Actividades de las festividades

Cientos de feligreses participaron el viernes pasado a la tradicional procesión que consiste en recorrer a la imagen de la virgen de la Inmaculada Concepción en el primer cuadro de la ciudad, donde los dignatarios mayas encabezados por Enrique Cauich Tah y José Fernando Baas Tuz, en cada esquina ofrecen rezos en lenguas maternas.

El derrotero inicio en frente de la iglesia y se recorrió las avenidas Lázaro Cárdenas, Adolfo López Mateos, 5 de Febrero, Rafael E. Melgar, e Independencia y llegar de nueva cuenta en el templo.

A pesar de los candentes rayos del Sol, varias familias prendieron sus velas que es una promesa que realizan en honor a la virgen, patrona de Kantunilkín.

Antes de la procesión hizo su arribo un grupo de antorchistas provenientes de la ciudad de Izamal, Yucatán.

Por la noche, los dignatarios mayas de nueva cuenta subieron a su nicho a la imagen y de nueva cuenta la bajarán el próximo año en la madrugada del 30 de noviembre.

Al término de la procesión, los feligreses participaron en una misa que ofreció el párroco Alfonso Fuentes Granados.

La fiesta en honor a la virgen de la Inmaculada Concepción continúa con los gremios y corridas que concluye el 12 de diciembre con las festividades de la virgen de Tepeyac.