La ley imposibilita al Partido Encuentro Social (PES) y el del Trabajo (PT) a abandonar la coalición “Juntos haremos historia; podrán sus dirigentes retirarse de las campañas, podrán anunciar –como lo han hecho– que apoyarán sólo la candidatura de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República, pero no podrán postular a candidatos. La Morena les salió traicionera, pero no podrán “divorciarse de ella”.

Basta revisar el contenido del reglamento de coaliciones del Instituto Nacional Electoral (INE) en sus artículos 277 al 280 y la Ley General de Partidos en sus artículos 88 al 91 para darse cuenta que la “ruptura” anunciada por PT y PES no es posible, pues la coalición ya ha sido aprobada por las respectivas autoridades electorales y, a partir de ello, los cambios sólo pueden ser internos, como cambiar el nombre, los nombres de los candidatos –respetando la cuestión de género– y algunas minucias más, pero no pueden los partidos políticos postular aparte a candidatos por las diputaciones federales, senadurías o, en el caso local, presidencias municipales.

La “jugada” realizada por Morena de esperar para la designación de sus candidatos aparenta haber sido un engaño a sus coaligados, particularmente para el estado de Quintana Roo, pues lo hizo luego de que los plazos ya habían transcurrido y las aprobaciones por parte del INE y del Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) habían procedido, por ello es que las quejas de ambos dirigentes simplemente no procederán.

Ahora bien, la única esperanza que tienen para que haya cambios en las postulaciones locales, es que sus respectivos partidos a nivel nacional determinen cambios en los anuncios que hasta ahora se han hecho, cuestión que se antoja difícil; recuérdese incluso que la dirigencia nacional del PT impidió la participación local en la firma del acuerdo de coalición, por lo que la interlocución federal prácticamente no existe; y en el caso del PES, no parece tener la fuerza para “regatearle” a López Obrador alguna candidatura al Senado o diputación federal para una entidad como Quintana Roo, que representa menos del dos por ciento del padrón electoral del país.

Así pues, como se señaló al principio, la Morena les salió “traicionera”, pero no podrán divorciarse de ella; pero además es justo también decir que la ambición del PES y PT hizo perder perspectiva a sus dirigentes, quienes obnubilados por la posibilidad de ser “arrastrados” por el “efecto AMLO”, pensaron que obtendrían cargos de elección popular y, en el caso de G.S.M. y García Zalvidea, que regresarían al entorno político de primera línea; ciertamente, ahora podrán seguir haciendo política, pero queda claro que para llegar a un primer orden aun tendrán que “picar piedra” y mucha; por lo pronto, se quedan sin espacios, aunque ello no implique que dejen de luchar por obtenerlos; así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra.