La explosión de un ferry propiedad de Barcos del Caribe no puede quedar al garete. Es imperativo que se llegue hasta las últimas consecuencias, que se investigue que fue lo que en realidad ocurrió y se sancione conforme a derecho.

Han pasado ya cuatro días y nada se sabe de esto que conmocionó a la entidad y que va más allá de un simple incidente o de la irresponsabilidad de Apiqroo que se adelantó al afirmar que se trató de “una falla mecánica”.

No se necesita ser perito en explosiones para poner en tela de juicio tal afirmación hecha por la dependencia a cargo de Alicia Ricalde, pues jamás se ha visto que una falla mecánica estalle como lo hizo esta embarcación en el muelle fiscal de Playa del Carmen.

Y tan no es creíble tal hipótesis que investigadores estadounidenses del FBI ya se encuentran dentro de las averiguaciones sobre el particular, ya que existen al menos cinco ciudadanos de aquel país entre los heridos por este suceso.

Pero mientras son peras o son manzanas, las autoridades ya suspendieron las operaciones de esta línea naviera de ruta Cozumel-Playa del Carmen y viceversa supuestamente por “carecer” (entre comillas, dice el comunicado) de seguros y certificados estatutarios vigentes.

La propia empresa informó que el pasado 23 de febrero atendió una inspección nacional practicada por la Secretaría de Marina, en la cual la dependencia le otorgó actas que demuestran que los certificados y la documentación está vigente y en regla.

Por ello, no se puede descartar ninguna línea de investigación, incluyendo a las empresas de la competencia, pues si contaba con los papeles en regla, nos queda claro que esto no es más que una venganza o represalia contra Barcos del Caribe, por sus supuestos vínculos con el ex gobernador Roberto Borge Angulo, hoy preso en el Ceferepsi de Morelos y expuesto al mayor escarnio de la autoridad, los medios y parte de la sociedad.

Si resultara que se trata de un accidente y esto sirve de pretexto para sacar de circulación a esta línea naviera, entonces que también cancelen los helicópteros del Ejército. Y si no se trató de un accidente, y la explosión fue planeada, fue deliberada, entonces la cosa se torna muy, muy grave…