Estamos de regreso después de pasar una semana entre Chiapas y Tabasco, participando en los FAMs de prensa y en las actividades de la Adventure Travel México (ATMEX), la Feria de Turismo de Aventura y Ecoturismo más importante del país.

Un evento que, después de dos años de no realizarse, vuelve a reunir en un mismo escenario a especialistas, comunidades, operadores y compradores de este segmento de mercado que, con base en cifras de SECTUR (aunque tengo mis dudas al respecto) puede llegar a representar hasta 25% de la demanda de turismo en nuestro país, estimando que por estos motivos (ecoturismo, turismo de aventura y turismo rural) llegan a nuestro país casi 9 millones de turistas internacionales.

Pero no vengo a hablar de las cifras y estadísticas, ni de cómo se calcularon, sino de la importancia verdadera de esta actividad en nuestro país y, sobre todo, del potencial que seguimos teniendo para su desarrollo.

El ATMEX nos permitió reencontrarnos, ver a viejos y nuevos amigos, escuchar casos de éxito y tendencias del turismo de naturaleza, discutir temas nacionales e internacionales y, en especial a mí, hacer una fuerte reflexión de dónde estamos parados en el tema, y cómo vamos avanzando en el mismo. Y la reflexión me lleva a cuatro temas: al de la política pública, al de la oferta de actividades, al de la promoción y la comercialización.

Primero, hay que reconocer que, si a nivel federal se ha trabajado muy fuerte este sexenio en un tema, es el de políticas públicas; tal vez el menos vistoso porque no da resultados inmediatos, pero si el más estratégico. Se presentó el borrador de la "Estrategia para el Impulso y Desarrollo del Turismo de Naturaleza en México" (que, por cierto, está en línea en la página de SECTUR y está abierta a aportaciones y comentarios) y el "Marco Estratégico del Turismo Sustentable en Áreas Naturales Protegidas de México", dos instrumentos que deben asegurar mejoras sustanciales en la gestión del turismo en nuestros entornos naturales. En este sentido, hay un GRAN avance en la coordinación federal y una colaboración conjunta, pero que es necesario bajarla a lo local, donde suceden las cosas.

En materia de oferta creo que la tenemos. Después de muchos años de trabajo de muchas dependencias en el desarrollo de infraestructura, capacitación, formación, entre otros, en México existe ya una oferta madura de turismo de naturaleza que, a mi gusto y compartiendo información con varios colegas, está subutilizada. O que tiene la misma dinámica del turismo tradicional: concentración en pocos destinos, y muchos otros que tienen flujos mínimos. Hace falta tal vez más especialización, apostar por productos de baja escala, pero alto valor como la observación de aves, el trekking, ciclismo de montaña y otras experiencias que si bien no representarán un flujo enorme de turistas, si mejoran sustancialmente las condiciones de vida locales. Así que no queda otra que aprovechar estas maravillas que tenemos.

Tercero, en materia de promoción. Sigo viendo una promoción algo forzada, las ideas viejas de promoción turística tratando de adaptarse a este tipo de turismo, y creo que eso no funciona. Veo fotos espectaculares, paisajes increíbles, retos físicos capturados en foto y video, imágenes de drones… y veo poco la esencia de este tipo de turismo: las experiencias reales, el contacto con las comunidades, la gastronomía local. Si hay un sector en el que debemos cuidar mucho más la comunicación, y evitar una sobre expectativa al turista, es precisamente el turismo de naturaleza. OJO.

Por último, la comercialización. Uff… ese tema tan complejo que seguimos, a pesar de los esfuerzos, sin lograr resolver. Ya lo dice el modelo Market Ready, no todas las empresas para todos los turistas, y creo que reconociendo eso, y enfocando las estrategias de venta de muchos de los productos a públicos más cercanos, las cosas irían mejor.

Un tema apasionante, donde tenemos mucho camino por recorrer. Gracias a quienes ponen su empeño en la organización de ATMEX, sigamos impulsando este sector que puede traer tantos beneficios a nuestro país.