Daniel Pacheco/SIPSE
PLAYA DEL CARMEN, Q. Roo.- Después de que se concluyera la instalación de la primera fase de la línea “antisargazo” en la zona costera central de Playa del Carmen, algunos bañistas se han comenzado a colgar de los flotadores que forman el primer cuadrante del proyecto gubernamental.

Esto ha ocasionado que los elementos guardavidas realicen señalamientos y recomendaciones de prevención de accidentes, además para inhibir posibles daños en la infraestructura “antialgas”, que pudiera representar peligro para los turistas o la necesidad de reparaciones.

“Les pedimos a los bañistas que no se monten sobre estas líneas, por su propia seguridad, aunque estamos conscientes que es probable que lo sigan haciendo. Por eso exhortaremos constantemente, tanto por su misma seguridad como por prevención de los trabajos”, refirió el guardavidas en turno.

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 “Les pedimos a los bañistas que no se monten sobre estas líneas, por su propia seguridad, aunque estamos conscientes que es probable que lo sigan haciendo”

Otros trabajadores costeros señalaron la necesidad de que existe vigilancia permanente de la infraestructura, sus materiales y acabados, ya que no hacerlo puede representar riesgos dentro y fuera del mar para los visitantes.

Está por iniciar la segunda etapa

La estrategia de contención por la que se están erogando 11 millones de pesos, específicamente para el litoral del municipio de Solidaridad, se ha materializado en la etapa primaria ante la mirada de turistas nacionales y extranjeros.

(Daniel Pacheco/SIPSE)

“Ahora va a comenzar una segunda fase. Vamos a recolectar el sargazo vía húmeda con las mallas para sacarlo, después en mar abierto se instalará la segunda barrera de contención. Va haber sargazo, pero en menos cantidades, porque este viene del lecho marino. Todo lo vamos a extender en la zona costera, finalizamos esta primera etapa, pero todo será lineal”, dijo  Alejandro Carrillo, supervisor del proyecto por parte de la empresa Ar-Cos.

(Daniel Pacheco/SIPSE)

Sin embargo, voces de la comunidad marítima, señalan su preocupación, tras considerar que son muy frágiles los puntos de fijación al fondo marino para las nuevas mallas, ya que el cambio de vientos y corrientes podrían romperlos.

“La parte de contención en mar abierto, se está por confirmar la fecha, porque están haciendo análisis para afectar el arrecife ni los corales que se encuentran allá. Mientras, la parte uno y la parte húmeda tienen que trabajarse a la par”, dijo el entrevistado.