Fueron más de 23 millones de pasajeros movilizados en el Aeropuerto Internacional de Cancún durante el 2017 y, la ocupación promedio, arriba a la observada en 2016, pese a las “alertas”, la violencia y los boicots.

El reto para este año es mantener la tendencia de crecimiento: podrían ser 25 millones movilizados en el mismo aeropuerto, lo cual exige mejoras en las terminales, pero también promoción efectiva, seguridad garantizada y mejor trato a los visitantes, eludiendo con éxito los contratiempos.

Hace unos días, Jane García, directora municipal de Turismo, previó que el crecimiento de Cancún sería de 8.9%. El año pasado la ocupación hotelera promedio fue de 86% gracias al arribo de unos cinco millones de turistas, de los cuales la mitad provino de Estados Unidos, el tradicional mercado emisor.

En ese contexto surge otra buena noticia: se empiezan a incorporar unos 600 cuartos más en la Zona Hotelera, los cuales se sumarán a los 35 mil con que cerró el 2017. Para aprovecharlos en el buen sentido, deberán concatenarse todas las actividades para atraer a más paseantes.

En eso están precisamente en la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos. El 1 de enero inició la era de Roberto Cintrón Gómez, quien aspira desarrollar un completo programa de trabajo para el cual conformó un equipo que pondrá en marcha diversas estrategias para potenciar al destino.

Todo ello, sin embargo, considerando el limitado presupuesto que tendrá la entidad, ya que se inicia con el mismo presupuesto ejercido el año pasado tras el complemento y los recursos adicionales obtenidos. Como punta de lanza, Cancún deberá sortear mejor que ninguno las aparentes ataduras.

Para lograr lo anterior se requerirá voluntad de todas las partes involucradas, pues, tanto los desafíos como las metas, se multiplicarán conforme avanza cada temporada.

Antes de concluir enero entrará en operaciones el nuevo Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo. En general, el organismo trabajará bajo un mecanismo diferente a los fideicomisos de promoción porque ejercerá su presupuesto con base en resultados.

Según lo previsto, su plan de mercadotecnia tiene marcadas ya 17 ferias, que permitirán incrementar la presencia de los destinos del Caribe Mexicano en el ámbito internacional, por lo que habrá diálogo y debate permanente. Así, será imprescindible la voluntad que tanto se pide.

En definitiva, no solo Cancún, sino todos los destinos quintanarroenses, pretenden diversificar los mercados emisores, elevar la afluencia de visitantes, reducir la dependencia de Estados Unidos y minimizar cualquier contingencia foránea que pusiera a tambalear la ruta trazada en los círculos del sector.

Las gratas novedades también presentan retos interesantes.