El priista chetumaleño Miguel Martínez Cabrera ha saltado a la cancha decidido a disputar la candidatura a la alcaldía capitalina donde gobierna un priista que voló del nido: Luis Torres Llanes, postulado por panistas y perredistas en la elección de 2016. Ayer aseguré que la final la juegan María Hadad Castillo y Luis Alamilla Villanueva, pero un pajarillo tricolor me pidió incorporar a Martínez Cabrera, cuya participación en el “ex partidazo” se remonta a 1985.

“El Turquito” Martínez Cabrera es presidente de la Federación Agronómica Estatal y acumula una trayectoria muy limpia y con abundante congruencia; pues este personaje es llevado en hombros por un grupo de priistas que alimenta el caudal de un priismo decidido a recuperar la silla de la avenida Alvaro Obregón que ha estado a punto de ser entregada en una casa de empeños.

Como dato interesante, fue coordinador del cierre de campaña de Joaquín González Castro como candidato del PRI al Senado, en el candente 1988. Es un caballito de batalla que ha dicho “presente” en todas las actividades partidistas y sin intentar cambiar a camiseta, a diferencia de muchos…

El ingeniero agrónomo zootecnista Miguel Martínez Cabrera ha sido delegado federal del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) y Síndico en el período de Cora Amalia Castilla Madrid como alcaldesa capitalina, de 2005 a 2008.

Los priistas se están desplazando con libertad en el estanque de la competencia interna; ya no cuentan con un gobernador que los saque del juego marcando la línea, como ocurrió recientemente con Roberto Borge; andan sueltos y este recreo les ha cambiado el semblante, dando por hecho que con un ejército unido reconquistarán su silla municipal que no pudo conservarles la diputada federal Arlet Mólgora Glover, arrasada por el huracán Carlos Joaquín.

La batalla por la capital del estado se va calentando en el cuartel tricolor donde hay exceso de combatientes; pronto aparecerán los luchadores del PAN y Morena, aunque en este partido castaño dan por hecho que el ungido es el ex alcalde priista Hernán Pastrana Pastrana, cuya honestidad se extraña en estos tiempos de latrocinio desbocado.