Redacción/SIPSE
CHETUMAL.- La noche del lunes, en el poblado de Calderitas estuvo a punto de concretarse una extorsión, sin embargo sólo quedó en intento y la víctima decidió no denunciar el hecho.

En la capital del Estado cada vez es más común que a través de números telefónicos desconocidos y haciendo uso de datos familiares, delincuentes se apoderen mediante engaños del dinero de empleados de gobierno, trabajadores de empresas privadas o de la sociedad en general, como ocurrió este inicio de semana.

Los hechos ocurrieron la noche del lunes cuando una mujer de 55 años recibió una llamada del número 983-83-1-89-16, en donde una voz de hombre le indicó que tenía secuestrado a su nieto y que para mantenerlo con vida debía depositar una fuerte suma de dinero a un número de cuenta que le sería proporcionado.

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Tras colgar con los presuntos secuestradores, la mujer llamó a su hija y preguntó por su nieto, por lo que al comprobar que ambos se encontraban bien y a salvo, decidió llamar al número de emergencias 911 para reportar lo sucedido.

Elementos de seguridad se trasladaron a la calle Chilpancingo, esquina con calle 2 y Acapulco, de la colonia 16 de Septiembre para entrevistarse con la afectada e invitarla a que acudiera a la Fiscalía General del Estado para denunciar el hecho.

La mujer con iniciales R.A.S. de 55 años, proporcionó el número del cual le llamaron pero al indicársele que debía acudir a las instalaciones de la fiscalía para interponer la denuncia formal de los hechos, se negó, argumentando que a su parecer de nada serviría, por lo que los uniformados se retiraron y la mujer regresó al interior de su domicilio.

Las autoridades recomiendan que en casos similares, se interponga una denuncia formal de los hechos y así lograr el monitoreo del número del que partió la extorsión, así como un seguimiento general del caso.