Eva Murillo/ SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Quintana Roo significó del 2013 al 2018, para la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), 118 millones de pesos en multas recaudadas por concepto de infracciones a las normatividades ambientales.

De Othón P. Blanco se llevó 33.172 millones de pesos, siendo este municipio el más alto; en Benito Juárez el monto ascendió 19.752 millones de pesos; en Bacalar fueron 19.016 millones de pesos; en Solidaridad y Tulum las multas sumaron 14.961 y 14.348 millones de pesos, respectivamente, con base a datos obtenidos de la Plataforma Nacional de Transparencia.

También te puede interesar:  Hombro con hombro retiran el sargazo de Xcalak

En la Normatividad Ambiental están los ordenamientos jurídicos que rigen el uso y protección del ambiente, a través de ésta la Profepa vigila que el legal aprovechamiento de los recursos naturales, en torno al impacto ambiental, materia forestal, recursos marinos y ecosistemas costeros, vida silvestre (flora y fauna), en Áreas Naturales Protegidas (ANP) terrestres y marinas y en Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat).

Por violar la normatividad ambiental, del 2013 a la fecha, en Othón P. Blanco la procuraduría impuso 273 sanciones, la más alta fue de tres millones 500 mil pesos, lo que ubica a ese municipio como el más alto en la generación de multas por daño al medio ambiente de los 11 que conforman a Quintana Roo.

Aunque, es otra demarcación municipal en donde aplicaron la infracción más onerosa, la cantidad de correctivos hechos en Othón P. Blanco lo elevó al primer sitio, al aportar a la Federación un acumulado en multas de 33 millones 172, 920 pesos a lo largo de cinco años y ocho meses.

El segundo sitio lo ocupa Benito Juárez con 19 millones 752 mil 201 pesos reunidos en la aplicación de 220 multas, en el mismo lapso, la mayor sanción fue de 120 mil pesos; el tercer peldaño es de Bacalar con 19 millones 16 mil 44 pesos, en este municipio es donde la Profepa ha obtenido el monto más alto a nivel estatal.