El gobierno de Donald Trump y sus socios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) están intensificando sus esfuerzos para llegar a un acuerdo tentativo en los próximos días, mientras Estados Unidos se prepara para una negociación con China que se prevé compleja.

Se espera que el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, se reúna nuevamente este jueves con la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, en un esfuerzo por llegar a un acuerdo.

Los representantes se reunieron el martes y el miércoles de la semana pasada en Washington, y Freeland señaló que han estado progresando en algunos de los temas más polémicos, incluidas las normas de contenido para automóviles.

Los negociadores están avanzando para tratar de sellar un acuerdo hoy, que es también el día en que expiran las exenciones temporales para los aranceles estadounidenses de acero y aluminio a las importaciones desde Canadá y México, de acuerdo con tres personas con conocimiento de las conversaciones que solicitaron mantener su identidad en reserva.

Lighthizer acompañará al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, en un viaje a China planificado para la próxima semana para las negociaciones sobre cómo resolver una disputa comercial latente.

Un acuerdo rápido sobre el TLCAN aún no está claro y todavía sigue habiendo grandes diferencias en varios temas difíciles, de acuerdo con las tres personas. Cuando los periodistas afuera de la Oficina de Representación Comercial (USTR, por su sigla en inglés) en Washington le preguntaron si es posible un acuerdo en los próximos días, Lighthizer declinó hacer comentarios. Trump dijo el martes pasado que las conversaciones están “avanzando”. “Podría llegar a un acuerdo muy rápido, pero no estoy seguro de que sea lo mejor para EU. Veremos qué sucede, pero vamos muy bien”, señaló.

Aun así, los tres países tienen motivos para esperar un acuerdo pronto. Canadá y México fueron ambos excluidos temporalmente de los recientes aranceles estadounidenses al acero y el aluminio, y el gobierno de Trump vinculó la exención permanente con el éxito en las renegociaciones. Los negociadores también podrían estar apresurándose para un acuerdo sobre el TLCAN antes de que la atención de Lighthizer se desplace hacia China.

El asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, quien se unirá a la delegación, dijo que la administración presionará a China para abordar una amplia gama de roces comerciales durante la visita. Un acuerdo sobre el TLCAN eliminaría la incertidumbre sobre la economía regional, en particular en México, y calmaría los temores de los líderes empresariales preocupados de que el colapso del acuerdo comercial pueda afectar sus cadenas de suministro.

El tiempo se agota para que Estados Unidos llegue a un acuerdo en el Congreso antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, mientras que México, que tiene elecciones el próximo 1 de julio, dice que está buscando un nuevo acuerdo integral que actualice el pacto de hace 24 años. Aún quedan amplias diferencias en algunos de los temas más difíciles, como el endurecimiento de las normas de origen para automóviles y sus componentes. Los negociadores también han terminado el trabajo en el capítulo de telecomunicaciones, dijeron la semana pasada dos personas con conocimiento de las conversaciones, que solicitaron no revelar su identidad debido a que las negociaciones son privadas.

Guajardo que ve un 80% de posibilidades de un acuerdo para la primera semana de mayo. Los negociadores también se apresuran a llegar a un acuerdo dado que México se acerca a las elecciones del 1 de julio. Las conversaciones de esta semana abarcarán la mayor cantidad de áreas desde la última ronda oficial de negociaciones en Ciudad de México a principios de marzo. Los temas incluyen las normas automotrices, agricultura y asuntos legales e institucionales, como los mecanismos de resolución de disputas.