Tal como lo habían planeado en las últimas semanas, un reducido grupo de la sección 22 del SNTE y simpatizantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) suspendieron las clases e iniciaron esta semana un paro laboral indefinido en al menos un diez por ciento de las escuelas públicas de educación básica de Oaxaca, para exigir la reinstalación de una mesa única de negociación nacional para el cumplimiento de sus demandas, entre las cuales figuran la abrogación de la reforma educativa, la liberación de las cuentas bancarias congeladas en 2015, la excarcelación de profesores y activistas detenidos, la entrega de plazas a normalistas sin presentar la evaluación docente y la aplicación de justicia por los hechos violentos del 19 de junio de 2016 en Asunción Nochixtlán. Este paro es solo un adelanto de la protesta nacional que emprenderá la CNTE en la Ciudad de México.

Hasta cuándo el gobierno del Estado y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (Ieepo) seguirán tolerando este tipo de acciones que se han vuelto recurrentes en los meses de mayo de cada año, y explotados como coyuntura en tiempos políticos para chantajear a los gobiernos estatales afectando seriamente la educación de los niños y burlándose de las leyes federales que norman el servicio educativo. Si desde hace dos semanas se conocieron sus intenciones, ¿por qué no se tomaron las medidas necesarias para garantizar la continuidad de las clases en las escuelas focalizadas? ¿A qué le tienen miedo? ¿Dónde quedan los derechos de los niños que esta nueva reforma educativa ha cacareado y proclamado efusivamente?

Habrá que ver si el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca tendrá el valor de aplicar las sanciones administrativas y los ceses correspondientes por abandono de labores a aquellos maestros que se sumaron a este incomprensible paro que no tiene fundamentos legales para su ejecución. También tocará responsabilidad directa a la Secretaría de Educación Pública, que tiene el control de la nómina del magisterio de Oaxaca. Las sanciones que emitan en este caso servirán para mitigar o fortalecer la participación masiva de maestros cuando sean convocados al paro nacional de la CNTE.

Sr. Presidente, así como respondió a Trump: Nn pagaremos por el muro, esperamos como respuesta: No más paros en Oaxaca y en otros estados.