El pasado 5 julio se instaló el Subcomité técnico de los Objetivos del Desarrollo Sostenible en Quintana Roo, el cual trabajará alineado a la estrategia nacional de implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Pero ¿en qué consiste esta agenda, cuál es su importancia y cómo se relaciona con nuestro Estado?

Comenzaré con un poco de historia, la Agenda 2030 contiene los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que son una agenda inclusiva que representa “un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad […]. Abordan las causas fundamentales de la pobreza y nos unen para lograr un cambio positivo en beneficio de las personas y el planeta” (Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo, 2018)

Estos objetivos se fundamentan en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que surgieron en el año 2000, cuando para recibir el nuevo siglo las Naciones Unidas reunieron a líderes de 189 países para firmar la Declaración del Milenio, y se propusieron alcanzar 8 objetivos cuantificables antes del año 2015. Los cuales fueron: I) Erradicar la pobreza extrema y el hambre; II) Lograr la enseñanza primaria universal; III) Promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de las mujeres; IV) Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años; V) Mejorar la salud materna; VI) Combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades; VII) Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y VIII) Fomentar una alianza mundial para el desarrollo (Sustainable development Goals Fund, 2018).

Se trató de un documento histórico pues por primera vez se hizo un acuerdo global con objetivos claros, mecanismos para su seguimiento y cuantificación. Si bien es cierto que no todos los objetivos tuvieron el mismo alcance, ni grado de cumplimientos en los distintos países, el progreso alcanzado fue sustancial. El que presentó mayores grados de avance fue el primer objetivo, pues las tasas mundiales de pobreza y hambre se redujeron la mitad. Para poder continuar con el impulso generado por los ODM dentro de un marco global de desarrollo, se llevó a cabo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en 2012 en Río de Janeiro. Donde se sentaron las bases para la creación y adopción de un nuevo cuerpo de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Finalmente, en el marco de la 70 edición de la Asamblea General de Naciones Unidas en 2015, se aceptó la nueva “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” como resultado de un proceso consultivo mundial validado por 193 Estados Miembros de Naciones Unidas. Es así como a nivel global se admitió el documento que regirá las actividades para el bienestar de las personas y el cuidado del planeta por los próximos 15 años, en el entendido que la nueva agenda se propone construir “un mundo sostenible en el que se valoren de igual manera la sostenibilidad del medio ambiente, la inclusión social y el desarrollo económico” (Sustainable development Goals Fund, 2018).

Es así como los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, y sus 169 metas, “inciden en las causas estructurales de la pobreza, combaten las desigualdades y generan oportunidades para mejorar la calidad de vida de la población en un marco de desarrollo sostenible” (ONU México, 2018). En el caso concreto de Quintana Roo (y aún cuando la agenda de implementación de los ODS debe incluír varios temas transversales como la igualdad, la fortaleza de las instituciones, los derechos humanos, erradicación de la pobreza, entre otros), al ser el turismo la principal actividad económica en la entidad será importante que se siga creciendo y consolidando a la entidad con base en los Criterios Globales de Turismo Sostenible para Destinos Turísticos. Mismos que surgen como respuesta de la comunidad turística a los desafíos mundiales planteados por las Naciones Unidas. Los criterios están diseñados para ser aplicados en los destinos de todo tipo y escala, bajo los siguientes objetivos:

“Para ajustarse a la definición de turismo sostenible, los destinos deben adoptar enfoques interdisciplinarios, holísticos e integradores, que incluyan cuatro objetivos principales: I) demostrar una gestión sostenible del destino; II) maximizar los beneficios sociales y económicos para la comunidad receptora y minimizar los impactos negativos; III) maximizar los beneficios para las comunidades, los visitantes y el patrimonio cultural y minimizar los impactos; IV) maximizar los beneficios para el medio ambiente y minimizar los impactos negativos” (Global Sustainable Tourism Council, 2013, p. 1).

Lo cual permitirá que Quintana Roo siga siendo un destino atractivo y competitivo, a la par de traducirse en beneficios para los quintanarroenses, con base en la reorientación de las políticas públicas para que la economía siga consolidándose como una de las más importantes del país, pero sin agotar el destino y en pleno respeto de nuestros recursos culturales, humanos y naturales.