Alguna vez ¿Has escuchado las siguientes expresiones? “Nos reservamos el derecho de admisión: sólo señoritas con buena presentación”, “Se viste como las gatas”, “Traes el nopal en la cara”, “Cuando veo niños así, le doy Gracias a Dios porque mis hijos están sanos”, “Ahhh, como eres indio”, “Es una simple secretaria”, “Actúas como niña”, “No quiero que te juntes con ese niño amanerado”

Como verás, estas palabras reflejan la persistencia de estereotipos que estigmatizan la apariencia o el comportamiento individual o social de las personas. La discriminación se fundamenta en la estigmatización de ciertas características o atributos sociales dando paso a conductas que lesionan e inhabilitan a las personas para ejercer un derecho o disfrutar de alguna oportunidad.

Tal y como lo establece nuestro Código Penal Estatal, en el artículo 132, se entiende por discriminación:

“Al que por razón de género, edad, raza, estado civil, orientación sexual, idioma, ideología, discapacidades, condición social, condición de salud, religión, origen étnico o nacional, embarazo, trabajo o profesión, posición económica, características físicas o cualquier otra que atente contra la dignidad humana, limite, menoscabe, anule o ponga en riesgo, los derechos, libertades y seguridad de la persona al: Provocar o incitar al odio o la  violencia, Negar un servicio o prestación a la que se tenga derecho, debiéndose entender que toda persona tiene derecho a los servicios o prestaciones que se ofrecen al público en general, Humillar denigrar o excluir a alguna persona o grupos de personas: y Negar o restringir derechos laborales o de otra naturaleza”.

En México, las personas que más sufren discriminación son: los indígenas, los adultos mayores, los discapacitados, los migrantes, los homosexuales, los niños, las niñas los adolescentes y las mujeres. 

La discriminación produce dolor, sufrimiento, rencores, odios y conflictos; provoca una baja autoestima en la persona que lo padece, trastornos emocionales y psicológicos e incluso, en casos extremos, la pérdida de la vida.

El Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación, CONAPRED, es un órgano de Estado creado por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación. El Consejo es la institución rectora para promover políticas y medidas tendientes a contribuir al desarrollo cultural y social y avanzar en la inclusión social y garantizar el derecho a la igualdad, que es el primero de los derechos fundamentales en la Constitución Federal.