El rechazo sistemático a la candidatura de José Luis “Chanito” Toledo Medina en dos frentes locales –el Instituto y el Tribunal Electoral de Quintana Roo– ya es un asunto político vital en el proceso, sobre todo si el candidato afectado en Cancún desecha la opción inmediata de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con sede en Xalapa, Veracruz.

La repercusión tendría los efectos de una bomba atómica porque heriría de muerte a la coalición formada por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, al quedar huérfanas de candidato a la alcaldía de Cancún y dejar la mesa servida a Morena con su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

El escopetazo en el pie tiene a la vista un operador estelar: el diputado independiente con licencia Juan Carlos Pereyra Escudero, coordinador estatal de la campaña del candidato presidencial panista Ricardo Anaya Cortés y de los candidatos del Frente, al menos en el papel.

Si Chanito Toledo no es candidato en Cancún, la coalición que los postula asumirá una riesgosa condición de pasiva espectadora, damnificando a sus candidatos a diputaciones federales y senadurías y golpeando frontalmente a Ricardo Anaya, único de pie en el cuadrilátero en su durísima batalla contra López Obrador, ante la caída libre del candidato priista José Antonio Meade.

La nauseabunda consigna política para cerrarle el paso a Chanito Toledo ha irritado a candidatos locales del PAN y PRD que están dispuestos a abandonar sus candidaturas, irritados por los dados cargados que benefician a Morena en Cancún, silla negada desde ahora al candidato más competitivo con evidente motivación perversa, utilizando como peones a los consejeros del Instituto Electoral de Quintana Roo y a los Magistrados de nuestro Tribunal en la materia.

Consejeros electorales y Magistrados han desempeñado un papel infame en esta trama, accionados como marionetas con objetivos que pisotean la competencia democrática tan defendida en el discurso.

Las próximas horas son decisivas porque Chanito Toledo en su cuartel de guerra ya valora la opción de no recurrir a la Sala Regional de Xalapa porque olfatea una consigna de largo alcance. Chanito Toledo detonaría una bomba estatal con repercusión nacional, sobre todo si Ricardo Anaya cierra la brecha que lo separa del puntero.

Nada más absurdo que jugar persiguiendo la derrota, perdiendo por default ante Morena.