Ha dicho Sergio Ramírez, el gran escritor nicaragüense, hoy la mayor voz cívica, política y moral de su país:

“Personalmente lo que esperaría es que el gobierno de López Obrador fuera consecuente con la tradición que México ha tenido siempre con Nicaragua, de compromiso con la democracia, como ocurrió en 1979, y de compromiso con el respeto a los derechos humanos”.

Sigue Ramírez:

“Si yo cierro los ojos frente a 400 muertos y 2 mil heridos por un gobierno represivo, entonces yo estoy aceptando que pertenezco a una izquierda que no es humanista ni es ética. Ese es el punto, y yo estoy seguro de que el presidente López Obrador se va a apuntar a la izquierda humanista y ética”.

Sigue:

“Daniel Ortega ya no está a la cabeza de un régimen revolucionario, está al frente de un partido que ya no representa al sandinismo que arrojó a Somoza del poder; este es otro partido, completamente diferente, con otros propósitos, que son los de sostener a un gobierno familiar que nada tiene que ver con la revolución por la que todos luchamos.

Sigue:

“Los ideales de la revolución acabaron en 1990, cuando el FSLN dejó el poder, y se enterraron en el año 2000, cuando Ortega pactó con el ex presidente Arnoldo Alemán una reforma constitucional que le permitiera ganar en primera vuelta con menos de 35% a cambio de concederle a Alemán impunidad por los cargos de corrupción y lavado de dinero por los que estaba acusado.

Concluye Sergio Ramírez:

“Lo que ocurra aquí repercute allá. Nicaragua también debe importarle a México y al presidente López Obrador.

“Esa es la gran esperanza que ha surgido en América Latina con el nuevo gobierno de López Obrador: que demuestre que la izquierda puede hacer un buen gobierno, respetuoso de las distintas fusiones ideológicas y políticas de una sociedad. Que puede hacer mucho por los pobres sin violentar las leyes y que puede llevar adelante el progreso de México y decirle al siguiente gobierno, en seis años: ‘Yo le entrego un México mejor que el que recibí’”.

Todo esto puede leerse en la excelente entrevista que Ernesto Núñez hizo a Sergio Ramírez en la Revista R del diario Reforma.