No pueden hacer de una percepción una conclusión; bueno sí, si pueden. Florestán

Odebrecht es una de las grandes piedras en el zapato de este gobierno. Hoy está bajo investigación de la PGR y Hacienda, suspendida y multada por la Secretaría de la Función Pública y sin ninguna persona detenida.

El día de su renuncia a la Procuraduría General de la República, 17 de octubre de 2017, Raúl Cervantes dio a conocer que había concluido las investigaciones sobre la corrupción de Odebrecht, uno de los mayores esquemas de corrupción internacional que se hayan visto en América Latina y México. Esquemas para corromper, obtener contratos públicos y uso de paraísos fiscales que puso a prueba nuestra determinación e instituciones.

Y de ahí el asunto pareció perderse.

Sin embargo, ayer el sucesor de Cervantes como encargado de la titularidad de esa misma PGR, Alberto Elías Beltrán, me confirmó que la averiguación está viva. Beltrán era subprocurador de Asuntos Jurídicos e Internacionales de esa misma institución en los tiempos de Cervantes y ayer me dijo que es falso que se haya cerrado o exonerado a cualquiera de los implicados.

Señaló que a la renuncia de Cervantes faltaba información de algunos países y que de haberse judicializado entonces, en la imposibilidad de aportar todas las evidencias en los seis meses de plazo procesal, se hubiera perdido el caso, por lo que se decidió seguir adelante con la investigación, que no se ha cerrado, se ha profundizado, apuntó. Dijo que la fiscalía de Brasil ha tenido retrasos importantes en la entrega de información, pero eso no ha sido obstáculo para avanzar como han avanzado, y de manera importante, en la investigación, que se va a judicializar, aseguró, en las próximas semanas, antes de que termine este gobierno.

Dentro de esta investigación, una vertiente clave son los depósitos en 2012 por 12 millones de dólares en una cuenta bancaria en el paraíso fiscal de Liechtenstein en la cuenta de una ciudadana mexicana, dinero que no fue, como se ha dicho, a aquella campaña presidencial porque nunca paró, de acuerdo con el seguimiento, en cuenta alguna en México, se quedó el algún bolsillo.

En eso están, llevarlo a tribunales, y en el plazo máximo de 90 días.

RETALES

DESIGNADA. Andrés Manuel López Obrador, desde la escalinata de la transición, adelantó ayer que la próxima cabeza del SAT será mujer. No dijo nombres pero estaba hablando de Rosalina López Hernández, esposa del gobernador electo de Chiapas, Rutilio Escandón Cárdenas;

AMBICIONES. En algún momento Luis Miranda, por su cercanía, y Rubén Moreira se creyeron coordinadores de la bancada del PRI en San Lázaro hasta que les quedó claro que solo había uno, René Juárez Cisneros, con todos los votos de su fracción más uno. Entre Miranda y Moreira reunían dos votos, uno de cada uno; y

AFORES. Viene otro escándalo por el manejo de los afores que invirtieron en la empresa petrolera Oro Negro por más de 200 millones de dólares y que ahora no podrán recuperar. ¿Quién es el responsable de esta pérdida?

Nos vemos mañana, pero en privado