Es cierto, todos nos vamos a morir. Pero hoy estamos vivos. Florestán

El miércoles, de la semana pasada, Andrés Manuel López Obrador tuvo dos largos encuentros. El primero, a las 11, con candidatos de Morena ganadores al Senado y a la Cámara de Diputados, y por la tarde, con gobernadores y alcaldes electos, y les leyó la cartilla de lo que viene y cómo quiere que venga.

En primer lugar les dijo: No quiero oírles la frase bajar recursos; ustedes no van a bajar recursos para nadie, se acabó la corrupción y los moches. Tampoco quiero oír que son gestores. Ustedes no son gestores de nada ni de nadie. Son diputados y senadores. Mis iniciativas las podrán votar como quieran, pero el pueblo los estará vigilando y no vamos a tener desayunos ni comidas para que les dé línea.

Les confirmó el recorte de sueldos a la mitad a los tres niveles de gobierno, Ejecutivo, empezando por él y que nadie podrá ganar más que el Presidente de la República ni en el Legislativo ni en el Judicial.

También les instruyó sobre el fin de la mafia del poder: que nadie la invoque, porque ahora necesitamos de todos para el crecimiento de México.

Y les dio a conocer su propuesta para que Ricardo Monreal sea el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, lo que molestó a seguidores de Martí Batres, allí presente, y provocó algunos chiflidos, que fueron apaciguados al grito de Respeto.

Luego hablaron medio centenar de asistentes que se refirieron a sus asuntos y los de Puebla le reprocharon que no se hubiera pronunciado públicamente condenando el fraude electoral contra Miguel Barbosa, a lo que dijo que eso lo resolverán las instancias correspondientes.

En fin, un primer encuentro en el que les dejó claro quién es y será en los próximos seis años.

Retales

DUROS. Cuando terminó la reunión y salía Germán Martínez, ganador de un escaño y probable director del IMSS, los duros de Morena le gritaron chapulín y vendido. Así se llevan y así se van a llevar;

PODEROSOS. En las dos reuniones, matutina y vespertina, López Obrador les informó que eliminará a los delegados federales en los estados y que solo habrá uno por entidad, su representante, lo que trae preocupados a los gobernadores, con los que se reunió anoche en un encuentro convocado por Manuel Velasco, como presidente de la Conago. Y es que esos superdelegados serán el verdadero poder en los estados y, en algunos casos, peor. Por ejemplo, su delegada en el Estado de México será Delfina Gómez, que compitió por esa gubernatura con Alfredo del Mazo, y la perdió. ¿Cómo lo va a tratar después de todo lo que dijo de él?; y

PASTORES. Pues ya quedó resuelto en Los Pinos y Miguel Ángel Osorio Chong será el coordinador de la bancada priista en el Senado, y René Juárez de la fracción tricolor en la Cámara de Diputados, pero también quieren que termine la gestión de presidente del PRI hasta agosto próximo, que finalizaría el periodo original de Manlio Fabio Beltrones.

Nos vemos el martes, pero en privado