Escuchan para discutir, no para entender. Florestán

El lunes por la mañana, desde su oficina oval en la Casa Blanca, y en contacto telefónico con el presidente Enrique Peña Nieto, en la suya de Los Pinos, en una transmisión abierta a los medios, Donald Trump anunció lo que hace unos meses era impensable: un entendimiento para formalizar un acuerdo bilateral de libre comercio con México, lo que tiene, claro, sus matices.

El primero es la cancelación de hecho del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, hace casi un cuarto de siglo, con el entonces presidente Carlos Salinas, y había sido superado por un mundo inconcebible entonces, al que no se pudo adaptar por no estar considerados ni mecanismos ni esta realidad.

Otro es el giro que le dieron: no se anunció un acuerdo en principio, sino un entendimiento.

Tercero, que ya no hablaron de un acuerdo trilateral, si no de un tratado bilateral con México, lo que deja a Canadá en la disyuntiva de aceptar lo firmado o salirse. El premier canadiense, Justin Trudeau, tiene hasta el viernes para decidir si se suma o se va.

Un aspecto a revisar es el de las facultades del presidente Trump para anunciar este tratado bilateral, cuando lo que le había autorizado su Congreso era la renegociación del Tlcan. Para la Casa Blanca no hay ningún problema, pero para el Legislativo sí, por lo que deberá obtener un nuevo permiso, para lo que no tendría problema, pero sí apretaría aún más los tiempos.

De esto no se habló mucho en la conferencia de prensa que Ildefonso Guajardo, Luis Videgaray y Jesús Seade dieron en la embajada de México en Washington, pero ayer por la tarde, Guajardo me confirmó que aún no se podía hablar del buscado acuerdo en principio, si no de un entendimiento entre los dos gobiernos en los temas trilaterales para proponer a Canadá y que llegaron a acuerdos en los temas bilaterales, es decir, el tratado de libre comercio México-Estados Unidos.

Ya hablaremos de la presión de tiempos y plazos, ahora determinantes.

Retales

MENSAJE. Jesús Seade, representante del gobierno de transición, me dijo ayer que mantuvo al tanto de todas las negociaciones al presidente electo Andrés Manuel López Obrador y quedó muy contento con el acuerdo y con las modificaciones al capítulo de energía;

CHIAPAS. Manuel Velasco presidió su última reunión de la Conago, a la que asistió Andrés Manuel López Obrador y su gabinete; después lo acompañó al inicio nacional de los foros educativos en Tuxtla Gutiérrez, cuna de la Coordinadora. Estará con él en el encuentro con el presidente de Guatemala Jimmy Morales, el miércoles pide licencia como gobernador de Chiapas para protestar como senador el jueves.

El 1 de septiembre asume y pide licencia para terminar su gobierno el 8 de diciembre; y

CONFIRMADO. No hubo sorpresa alguna cuando ayer 175 de los 222 diputados de Morena votaron para que Mario Delgado, como le había adelantado, fuera su coordinador parlamentario. Dolores Padierna y Alfonso Ramírez Cuéllar sumaron 26 cada uno.

Nos vemos mañana, pero en privado