Finalmente llegamos al final de las campañas electorales donde a nivel nacional se renovaran más de 3 mil cargos de elección popular incluido el de Presidente de la Republica. Fueron poco más 45 días en que la gran mayoría de los abanderados le quedaron a deber a los ciudadanos; días en los que privaron las patadas por debajo de la mesa y hasta en público, ahora la última palabra estará en las urnas, en el poder ciudadano el próximo domingo 1 de julio. Ahora comienzan a correr los pronósticos, todos se autoproclamaran ganadores pero, lo cierto, es que estas campañas dejan una gran lección de que no puede hacer más de lo mismo, que éstas no son recetas de cocina y que no se puede estar prometiendo las perlas de la virgen cuando ni siquiera muchos no supieron explicar cómo le harán para cumplir todo lo que prometieron, claro está, si es que lo cumplen.

Lo cierto es que según los expertos en la política señalan que es muy raro que una campaña cambie las tendencias del voto ya que generalmente la elección se gana o se pierde meses e incluso años antes del día de votar ya que la ciudadanía conoce el trabajo que ha realizado la mayoría de los candidatos y sabe si le beneficiara que llegue o no al poder. Vimos en la gran mayoría de los casos las mismas promesas de campaña: seguridad, empleo, combate a la corrupción. Todos hicieron leña del árbol caído en este caso del casi innombrable Roberto Borge y sus “secuaces”, hasta algunos priistas que como Pedro a Cristo, lo negaron.

Hoy todos vamos a respirar, estimado lector, porque ya no estaremos escuchando las cantaletas de las promesas, casi nunca cumplidas, de estos cientos y miles de personajes que buscan gobernarnos; algunos más buenos que otros, más malos, pero a fin de cuentas todos interesados en nuestro valioso voto. Muchos considera que 30 0 45 días son pocos para convencer a los ciudadanos que voten por un partido o candidato y es aún más complicado hacerlo cuando en las campañas lo que predomina son los golpes bajos, la guerra sucia, maniobras de desprestigio que algunas veces tienen sustento y otras no. Gracias a la veda electoral tenemos un par de días para "reflexionar" realmente a quién le queremos confiar nuestros impuestos, y poner en sus manos el control de la Policía, del sistema de justicia, de las leyes, y de toda la administración del país, estado y municipios. Se acabaron las campañas, ya la próxima semana hablaremos de quien ganó, por lo pronto este 1 de julio hay que salir a elegir que los votos es lo único que vale para definir un ganador