La coalición Por Quintana Roo al Frente inscribió a José Luis Acosta Toledo alias “Chanito” como su candidato a la presidencia municipal de Benito Juárez, una medida legal que sorprendió a muchos, pero que garantizó que el apodo esté en las boletas electorales, y que si José Luis Toledo Medina, el otro “Chanito”, logra que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Tepjf) le permita competir por esa alcaldía, resultará en una “jugada maestra” que no pudieron atajar los órganos electorales quintanarroenses, tan proclives a cerrarle el paso al diputado federal con licencia.

Se trata casi de un homónimo y la inscripción se hizo para cumplir el plazo establecido por la Sala Regional Xalapa del Tepjf, de inscribir en un plazo máximo de cinco días a un candidato, luego de negarle el registro a Toledo Medina, pero además con ello las boletas electorales contendrán el apodo de ambos: Chanito. Por cierto, si este jueves o el próximo miércoles se valida la candidatura del diputado federal, seguramente habrá una “renuncia por motivos de salud” del ahora registrado, con base en el artículo 284 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales de Quintana Roo (Legipe), y todo quedará como debió quedar desde un principio.

El caso de Chanito Toledo (así, sin Acosta o Medina) verdaderamente ha resultado un proceso atípico en la carrera por la alcaldía benitojuarense, aunque el golpeteo entre los demás contendientes no es menor, baste mencionar que fue el mismo Andrés Manuel López Obrador quien tuvo que salir a recalcar que es Mara Lezama su candidata, pues la del PES, Niurka Sáliva de Sánchez, sigue haciendo uso de la imagen del candidato presidencial, aun cuando los órganos electorales locales ya determinaron que debe cesar ese utilitarismo. Pelea por la imagen, pero de proyectos presentados a la ciudadanía, nada.

Volviendo al tema de Chanito Toledo, a pesar es interesante la postura que han asumido los partidos que lo apoyan, pues tanto el PAN como el PRD y MC se han mantenido con el aspirante, a pesar de la especulación en el sentido de que tiene o no el apoyo del “gran decisor” en el estado; pues bien, si el caso fuera ¿no se trata entonces de un acto de autonomía por parte de dichos institutos políticos? ¿y no eso es lo que se ha reclamado siempre a los partidos en el poder, la autonomía en las decisiones? Las críticas entonces parecieran un contrasentido.

Falta entonces sólo conocer la determinación de la máxima autoridad electoral máxima del país, pero por lo pronto Chanito Toledo ya está en las boletas, pero además todo indica que, independientemente de la decisión del Tepjf, Chanito –el Toledo Medina– seguirá presente en el proceso electoral, como candidato o aliado político, así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.