Mara Lezama perfila su gobierno para Benito Juárez. Por estos días la presidenta municipal electa trabaja en la Ciudad de México, donde sostiene reuniones y se capacita en administración pública. Todo ello le servirá para tomar decisiones, incluidas las relacionadas con su gabinete. Es una etapa crucial.

Tras la primera reunión con el presidente Remberto Estrada sobre la entrega-recepción, realizada la semana pasada, se avanza en el proceso que analiza la situación de programas, proyectos, acciones, compromisos y recursos de todo el aparato gubernamental local. Dicho grupo está integrado por mujeres y hombres que ocuparán un cargo relevante en el próximo gobierno: son quienes imponen el estilo de una aparente nueva forma de ejercer el poder, tal como lo ha prometido el presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

¿Qué reciben? Números positivos, obras de infraestructura urbana en pleno desarrollo o recientemente cosechadas, un plan de movilidad ambicioso y un sistema de alumbrado público que empieza a convencer. Pero también una violencia sin precedente, propagada por el crimen, convertida en el principal desafío. Eso, además del rezago histórico en la periferia y un flujo migratorio que altera los ritmos con sus propias interrogantes.

Lezama conoce de sobra esa realidad. En su amplia carrera en la Comunicación denunció innumerables problemáticas y, más destacable aún, gestionó las respectivas soluciones ante las instancias adecuadas. Es reconocida en Cancún su ayuda a los menos favorecidos. Y ese es, precisamente, su perfil.

Que sepa desde hace años a quién recurrir y cómo solucionar no sólo refleja una característica, sino una virtud: articula los esfuerzos de todas las partes para el bien común. Ello, en un análisis coyuntural macro, es alentador, pues seguramente la veremos en lobby permanente ante los representantes del estado y la federación.

Respecto a esa idea, dos ejemplos: asistió a la presentación del Modelo de Prevención Quintana Roo, divulgado por el gobernador Carlos Joaquín el lunes pasado en Cancún. Es decir, ya participa en encuentros con autoridades de esa materia prioritaria, con el evidente ánimo de colaborar, aun cuando su responsabilidad legal inicia el 30 de septiembre.

El segundo está relacionado con López Obrador, quien ha demostrado un interés especial. Su espaldarazo a Mara en video en plena campaña y sus visitas históricas a la ciudad, reflejan comunicación y confianza, dos pilares de una sólida construcción.

Justo a dos meses de asumir funciones, Mara ratifica un sello conocido.