Todo empezó con el allanamiento de morada al candidato del PRI a la presidencia municipal de Solidaridad, Martín de la Cruz, en un hecho de suma violencia por parte de la policía local; siguió con el asesinato del representante del mismo partido ante el INE, Miguel Angel Loo Calvo, y ahora disparan contra la candidata a regidora de Isla Mujeres, también priista, Rosely Danilú Magaña.

Acusar una “política de miedo” en este proceso electoral en contra del Revolucionario Institucional resultaría una afirmación muy aventurada, pero de lo que sí estamos convencidos es que existe una instancia encargada de esclarecer estos hechos y sancionarlos con todo rigor, y ésta es la ineficiente Fiscalía del Estado.

Resulta imperativo y de hecho es una exigencia de la sociedad que se presente a quienes cometieron estos hechos y desvincular a uno del otro (si es que así lo es), para evitar que este proceso electoral se manche de sangre y principalmente que provoque temor al electorado.

La sociedad debe salir a votar con plena libertad y con la garantía de que nada sucederá durante la jornada comicial del 1 de julio; pero si la Fiscalía le sigue jugando al “Tío Lolo” y deja que esto pertenezca a las enormes pilas de expedientes sin resolver se corre el riesgo de que gente prefiera mantenerse en sus hogares.

Muchos en redes sociales aseguran que este ya es un síntoma muy claro de la ingobernabilidad que permea en Quintana Roo. Sin embargo, confiamos que antes del 1 de julio, estos hechos violentos queden perfectamente aclarados.

El problema también radica en que la víctima de los tres actos deleznables es un solo partido, el Revolucionario Institucional, lo que sin duda levanta más suspicacias y enciende los focos rojos en militancia y dirigencias de este instituto.

Hasta el momento el PRI ha hecho pronunciamientos muy tenues por lo ocurrido en Quintana Roo; sin embargo, estos pudieran subir de volumen conforme se acerque el día de las elecciones, si es que no son aclarados.

En Quintana Roo, toda la población levanta la más alta condena contra estos hechos de violencia seguridad en este proceso electoral para permitir que sean los ciudadanos quienes elijan a los que serán sus autoridades de la manera más limpia y transparente.

Lo cierto es que este proceso ha sido el más sucio, manoseado y ahora violento en la historia de esta entidad, lo que ya genera mucha desconfianza.