Carlos Joaquín González, si bien se vio precisado a incluir en su equipo de gobierno y a colocar en posiciones políticas relevantes a los panistas y perredistas que lo apoyaron para llegar a la oficina principal del número 1 de la calle 22 de Enero de Chetumal tuvo el cuidado de no involucrarse demasiado –no comprometió ningún tipo de militancia– con dichos institutos políticos. No es etiqueta llamarlo gobernador ciudadano, porque evidentemente no es priista pero tampoco se ha vestido de amarillo o azul. Mas nexos sigue habiendo.

Tampoco cometió el error político de meter las manos en las elecciones del 1 de julio –ni en la federal ni en la local–, por lo que el mandatario está libre de compromisos, tanto para hacer alianzas como para desecharlas, pues además se insiste en los análisis en que su inminente informe de gobierno traerá un antes, durante o después de reacomodos, pues las “cuotas” ya caducaron, lo que no quiere decir que necesariamente lo hayan hecho todos los encumbrados militantes de dichos partidos: unos pocos conservan sus bonos amén de su valía personal más que la de las camisetas que visten.

Algo que se ha puesto muy interesante es la entrada del Partido Movimiento Ciudadano a la coalición que compitió en los pasados comicios con aparente mayor cercanía con Joaquín, no solo porque el instituto de Dante Delgado Rannauro plantea movimientos interesantes para las elecciones legislativas locales del próximo año y sobre todo para la sucesión gubernamental de 2022, y eso se puso de manifiesto con el acercamiento de José Luis “Chanito” Toledo Medina a la nomenklatura de un aliado exitoso de partidos que alguna vez fueron mayores, aunque la primacía del Morena hoy es contundente y el PRI está en articulo mortis.

Merced a la persistencia y habilidad jurídica de Emiliano Ramos Hernández y otros entonces perredistas nunca pudimos saber qué habría pasado en Cancún si la presidente municipal electa Mara Lezama Espinosa, que arrasó, hubiera vencido con la misma facilidad a un candidato impulsado por el PRD y aliados como Chanito, aunque es verosímil suponer, si no necesariamente un revés para la lopezobradorcista, una pelea mucho menos desproporcionada en sus resultados.

El viernes se dio a conocer en un importante portal estatal que Toledo Medina se integró a los trabajos nacionales del partido Movimiento Ciudadano, que tuvo como eje principal la preparación de los trabajos rumbo al proceso electoral 2022.

Además del dirigente nacional del PMC estuvieron presentes figuras como Agustín Basave Alanís, Luis Donaldo Colosio Riojas y Samuel García Sepúlveda. Vuelve a la cancha, Chanito, con un notable guiño en pos del gobierno estatal.