Hace unos días, un cliente y amigo a quien le acabo de instalar un sistema fotovoltaico para generar su propia energía eléctrica en su casa vino a verme para manifestarme su preocupación y pedirme ayuda para encontrar una solución, porque había iniciado una prueba para hacer minería de datos para Bitcoin, y esto incrementaría su consumo eléctrico de tal manera que probablemente sería insuficiente el generador que le instalé.

Para poder ayudarlo con su petición, tuvo que explicarme amable y ampliamente qué es eso de la minería de datos. Así supe que Blockchain o Cadena de Bloques es una tecnología de reciente creación, que nació junto con las criptmonedas, especialmente el Bitcoin, para poder dar certidumbre a las transacciones financieras con estas monedas. Es una plataforma de software para administrar activos digitales que podemos imaginar como un gigantesco libro de registro digital de transacciones, que son prácticamente imposibles de manipular, ya que cada una de esas transacciones se constituye en un bloque, enlazado o encadenado con otros bloques (de ahí el nombre Blockchain) y además cifrado, para proteger la seguridad y privacidad de las mismas.

La información es enviada a cientos de miles o quizá millones de nodos, que validan la operación y la sellan, y eso es precisamente la minería de datos, por lo cual el minero recibe una comisión infinitamente pequeña, pero, ante la enormidad de la cantidad de transacciones, termina siendo un buen negocio, lo que ha generado una verdadera revolución mundial y un crecimiento exponencial de esta naciente “industria” en todo el mundo.

El problema es que estas operaciones se realizan por medio de un GPU o Unidades de Procesamiento Gráfico, que son artefactos de hardware generalmente usados en los videojuegos y que tienen dos características principales: generan mucho calor y consumen una barbaridad en energía eléctrica. Lo anterior independientemente de la escasez mundial que esto ha provocado de estos aparatos, y su sorprendente incremento de precio, que tiene jalándose de los pelos a los fabricantes de videojuegos del mundo.

Los inversionistas que han visto en esto una gran oportunidad han creado gigantescos centros de minería de datos y han llenado almacenes enteros con anaqueles repletos de GPU interconectados para hacer esta labor, y para ello han preferido instalarse en países que tienen un clima muy frío, y en los cuales el costo de la energía eléctrica es muy bajo. Islandia es uno de esos paraísos para los mineros, y por eso ahora ese país está a punto de enfrentar una severa crisis energética. La principal compañía generadora de electricidad de Islandia estima que este año la minería consumirá 840 Gigavatios hora, contra solamente 700 en los hogares de todo el país. Aunque es difícil de calcular debido a la falta de un registro formal de mineros, se estima que el consumo global de energía en minería de datos es equiparable al consumo de un país como Ecuador.