Fernanda Duque/SIPSE
CANCÚN, Quintana Roo.- De los mil 900 empleados que tiene la Secretaría Municipal de Seguridad Pública y Tránsito de Benito Juárez, 73.6% padece de obesidad y sobrepeso, de acuerdo a un estudio realizado al interior de la dependencia.

La estadística indica que 37.1% de los trabajadores de la corporación sobrepasa en 30% el índice de masa corporal que deberían tener de acuerdo a su altura, peso y talla, hecho que los ubica en obesidad de primer grado. Por otro lado, el 26.2% presenta problemas de sobrepeso, 23.4% de obesidad en segundo grado, y 13.1% obesidad tipo III o mórbida.

"Demasiadas grasas, demasiadas proteínas que no les van a causar un bien".

Los principales afectados de este problema son los mil 600 elementos operativos -policías y oficiales de Tránsito-, quienes se encargan de vigilar el orden en las calles de Cancún.

También te puede interesar: Guardan las bicis: cerca de 20 mil personas tienen obesidad

“Ellos tienen que cubrir turnos con horarios que se están cambiando por necesidades del servicio y lo que sucede es que cuando terminan van a dormir, a descansar, previo a esto comen lo que tengan a la mano (…) demasiadas grasas, demasiadas proteínas que no les van a causar un bien”, explicó el jefe del Servicio Médico de la Secretaría, José Luis Lozano Jiménez. 

De acuerdo con las observaciones de la unidad, el problema del sobrepeso se origina dentro de la institución, pues por estatutos de la corporación se limita el peso de quienes se integran; sin embargo, una vez dentro, las horas de trabajo limitan el tiempo que los policías pueden dedicar para ejercitarse.

El combate ha sido complicado, reconoce el doctor Lozano Jiménez, quien dice que los elementos cuentan con la asesoría de un nutriólogo, un fisioterapeuta que idea un plan de entrenamiento, e incluso un psicólogo que los ayuda a identificar cualquier trasfondo emocional.

"Les hablamos a sus jefes para que los manden, que lo hagan a la fuerza".

A pesar de esto, el 60% de quienes son referidos a los especialistas abandona el tratamiento en pocas semanas. “No regresan y hay que estarlos buscando, les hablamos a sus jefes para que los manden, que lo hagan a la fuerza”, señaló el médico.

El riesgo que corren al tener sobrepeso es muy grande, pues tienden a desarrollar diabetes, hipertensión, problemas cardíacos, pues el ejercer sus actividades diarias con un peso excedente de 20 a 40 kilos lastima sus articulaciones.

En este caso, tener un elevado número de elementos con estas enfermedades podría acarrear un “pesado” costo para la corporación.

“Dejan de asistir al trabajo o lo hacen con menos eficiencia y, sobre todo, el costo económico que tiene, porque van a tener que ser incapacitados, se les va a tener que dar una incapacidad permanente”, concluyó Lozano Jiménez.