Eva Murillo/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- La Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ) no tiene manera de verificar el uso correcto de las becas otorgadas a los estudiantes, pues una vez que los padres de familia retiran el dinero, son libres de utilizarlo en lo que decidan, reconoció Carlos Gorocica, subsecretario de Educación en la zona norte.

“La beca es un apoyo que se da, puede servir para ropa o zapatos para el estudiante, queda en manos de los papás la ministración del dinero y usarlo para beneficio de los hijos, pues la idea es que sea en beneficio de los menores”, detalló el funcionario estatal.

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"Queda en manos de los papás la ministración del dinero"

Debido a que no existe una especificación sobre el destino que debe tener la beca, Carlos Gorocica explicó que no hay una manera de monitorear el buen uso del dinero.

“Si fuera para transporte tendría que armarse un esquema que permita ir verificando que inviertan el dinero en eso… pero nos resulta difícil saber exactamente en qué gastan el dinero los papás”, reconoció. Señaló que como autoridades educativas suponen que la mayoría de los papás o mamás lo usan para beneficio del alumno, aunque pueden existir excepciones.

En ese sentido, comentó que “en economías completamente complicadas, raquíticas o difíciles lo más probable es que ese dinero, en el mejor de los casos, sirva para alimentación o pagar alguna deuda que se haya contraído o inclusive para algún medicamento o alguna enfermedad, eso en el mejor de los casos”.

Los alumnos reciben cada mes 300 pesos durante 10 meses, y al final del curso escolar suman tres mil pesos; según el subsecretario de educación en la zona norte, el gobierno estatal busca ampliar el número de beneficiados e incrementar el monto que reciben. En el caso de becas universitarias, éstas van de 800 y mil 200 y son los alumnos los responsables de darle uso correcto al recurso.

Por otro lado, Érika Castillo, regidora con la comisión de Gestión Social, recordó el caso de un padre de familia que remataba en 800 pesos un paquete de boletos de camión a través de Internet y perdió el beneficio para su hijo por darle mal uso.