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QUINTANA ROO.- El próximo año continurán las investigaciones de Pote, el esqueleto de una nueva especie de perezoso gigante descubierto en 2010 en el cenote Zapote de Quintana Roo, pues aunque se cuenta con la mayoría de las piezas, algunos de sus huesos aún permanecen bajo el agua.

La arqueóloga subacuática Carmen Rojas Sandoval, informó a la Agencia Informativa Conacyt que el equipo de científicos que encontró el esqueleto a 50 metros bajo el agua planea seguir con el estudio y recolectar el resto del esqueleto en 2018, informa la agencia Notimex.

Explicó que rescatar los restos óseos que llevan miles de años bajo el agua es muy delicado pues, "adquieren una consistencia parecida a la de las galletas en el café" que de no tomar las medidas necesarias se desintegrarían, por lo que volverán a tomar los cuidados necesarios.

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Recordó que para rescatar el cráneo, la mandíbula, siete garras y nueve vértebras, tres huesos largos y tres costillas de más de 12 mil años de antigüedad, se requirió cambiar el agua del cenote, ubicado en Puerto Morelos, por agua destilada, un procedimiento que tardó ocho meses.

Asimismo, indicó que los restos se extrajeron en recipientes sellados y con el agua del lugar donde se encontraron. Después de secar el esqueleto y brindar baños de acetato de polivinilo a diferentes diluciones para solidificarlo, los huesos de Pote se pudieron tocar sin desintegrarse un año después.

"Un perezoso gigante medía alrededor de tres metros y pesaba una tonelada, su cráneo y sus esqueleto son complicadísimos de recolectar, llevar a seco, restaurar, almacenar y estudiar", apuntó.

La investigadora señaló que hace 30 millones de años los perezosos gigantes ya rondaban Sudamérica y conforme a los años subieron por el continente, aunque en México la evidencia de su presencia es muy escasa y se encuentra dispersa en el territorio nacional.

Antes de Pote sólo se conocían cuatro especies de perezoso gigante en el país, aunque el cenote Zapote y otros 12 sitios de la región con restos de la especie hacen pensar a los investigadores que era común en la Península y que existió una amplia variedad de especies, agregó.