Alejandra Carrión/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- En año y medio, el número de perros callejeros ha crecido en 15 mil aproximadamente en Chetumal, cifra que ha rebasado a las autoridades municipales para frenar este que ya es considerado un problema de salud pública.

Fidel Cabrera Olivera, director de salud municipal, reconoció que el perro criollo se reproduce sin control y eso provoca enfermedades gastrointestinales a los seres humanos, debido a las heces fecales de estos animales.

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En un recorrido que hizo Novedades Chetumal por diversas zonas de la capital del Estado, se puede apreciar una gran cantidad de mascotas que vagan por las calles bajo las inclemencias del tiempo, como el sol y la lluvia.

La cantidad de fauna callejera se ha convertido ya en un problema de salud. (Alejandra Carrión/SIPSE)

Recorren varios metros hasta hallar una sombra para descansar. Carecen de agua y de sus vacunas para prevenir enfermedades, además de que cientos de animales al día defecan en la vía pública.

“Ahorita cada propietario adquiere sobre todo perros de raza que en promedio son dos, no así el criollo del cual sí tiene la mayoría de las familias pero los dejan vivir en la calle, donde se reproducen sin control”, comentó.

Indicó que en 2016 las autoridades daban a conocer que el padrón era de 20 mil perros callejeros aproximadamente; pero en 2017, de acuerdo con las proyecciones, le sumaron 10 mil más, hasta llegar a los 30 mil.

No obstante, en los primeros seis meses de 2018, se sumaron cinco mil más en la ciudad de Chetumal, de modo que la cifra es de 35 mil perros de 2016 al primer semestre de 2018.

“Son animales que acumulan diario cantidades importantes de heces fecales que contaminan alimentos, bebidas y el aire, lo que podría dañar la salud de las personas, por ejemplo, las enfermedades gastrointestinales, son productos de las heces fecales de los perros, es mucho lo que excretan al día”, dijo.

Explicó que cuando el perro defeca, el excremento empieza a secarse con el sol hasta volverse polvo el cual vuela con el viento y contamina los alimentos que expenden en la vía pública, motivo por el cual se desencadenan las enfermedades gastrointestinales.