Ángel Villegas/ SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Todavía con la tristeza de poner fin a su racha de 24 temporadas clasificando a playoffs de manera consecutiva, en la guarida bengalí se concentran en curar sus heridas, en olvidar el trago amargo lo más pronto posible.

Para el ‘látigo’ zurdo, Ricardo Ulises Rivero, no es la excepción, a pesar de que adquirió condición de histórico, como el primer pelotero cancunense que debutó con los Tigres de Quintana Roo en el circuito veraniego, desde que arribó al estado en 2007.

También te puede interesar: Leones se lleva el triunfo por una yarda

“Siempre estaré muy agradecido con la familia Valenzuela Burgos, por la oportunidad que me dieron de debutar, aquí, en Cancún, con mi gente, con mi familia, amigos, en fin, con todos los que me conocen. “No es momento de hablar de eso (de su continuidad). En este momento ni yo ni nadie estamos pensando en eso. Nos vamos muy tristes porque le quedamos a deber a la afición de Cancún, que nos apoyó en las buenas y malas. “Este club es grande, acá la exigencia es ser campeón, y desgraciadamente en esta ocasión, no cumplimos con el objetivo. A pesar de todo, nos vamos con la cara en alto porque cada uno brindó lo mejor de sí. No tenemos más que agradecerles y ofrecerles una disculpa”, expone a Novedades Quintana Roo.

Agrega que ‘compartimos alegrías y derrotas, pero siempre estuvimos unidos como una gran familia, eso fue lo importante’. Rivero reportará en breve a la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) para ponerse a las órdenes de los Mayos de Navojoa.