Redacción/SIPSE
PLAYA DEL CARMEN.- Un grupo de ciudadanos playenses se manifiestan de forma pacífica en contra del proyecto que pone en riesgo el santuario de la tortuga marina Xcacel-Xcacelito

Decenas de personas se desplazan por la zona turística con el objetivo de que las autoridades no dañen a esta especie y respeten su espacio.

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Argumentan con pancartas y canciones que la econonomía no debe anteponerse al bienestar ecológico de la región.

Familias completas caminan exigiendo el cuidado y preservación del lugar, y con ello la cancelanción de cualquier proyecto pactado para la zona de Xcacel-Xcacelito.

Planean construir mega residencial en santuario Xcacel-Xcacelito

Con una inversión de 412.4 millones de pesos, prevén construir en Tulum un nuevo desarrollo turístico-residencial de 26 hectáreas, a cargo de la firma Palmares del Country, la cual inició trámites de permisos federales para la construcción de 755 cuartos hoteleros y dos lagunas artificiales en la zona de Xcacel-Xcacelito, santuario de tortugas marinas.

El proyecto se denomina Plan Maestro La Calma Eco Resort Luxury y la empresa refiere que, “se contempla una inversión estimada de 21.7 millones de dólares a una tasa de cambio de 19 pesos por dólar, misma que se ejercerá de acuerdo con el programa de trabajo y una vez que se cuenta con la autorización correspondiente en materia de impacto ambiental. La inversión se aplicará en un plazo de ocho años, cuyo origen es capital privado ejercido por el mismo propietario del predio y promovente del proyecto”, informa el portal El Economista.

Palmares del Country agrega en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), que se trata de un desarrollo turístico que valorará los ecosistemas presentes y aplicará criterios de sustentabilidad en la infraestructura.

En el documento, la propia compañía reconoce que parte del predio a impactar se encuentra dentro de los límites del Programa de Ordenamiento Ecológico de la Región denominada Corredor Cancún-Tulum, dentro de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), con una política de conservación.

La parte en donde están prohibidas totalmente las edificaciones se usarán para “practicar actividades de campismo, rutas interpretativas, observación de flora y fauna y paseos fotográficos”.

La empresa reconoce que al tratarse de una zona de anidación de tortugas marinas, “los usos del suelo en las áreas adyacentes a las playas de anidación de tortugas, estarán sujetos a autorización de impacto ambiental que demuestre la no afectación de las nidadas”.

El proyecto fue ingresado a evaluación ambiental el pasado 19 de febrero, por lo que aún resta que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales lo evalúe y determine si es viable en materia ambiental.