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TULUM, Q. Roo.- Tras más de dos años de trabajos, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), han registrado en 3D el piso del Hoyo Negro, en Tulum, así como algunas paredes, gracias a técnicas fotográficas de alta resolución como la fotogrametría y el modelado.

En la conferencia “El descubrimiento de Hoyo Negro y la creación de una réplica digital”, Alberto Nava Blank, quien con Alejandro Álvarez y Franco Attolini descubrió el sitio en 2007, comentó que por su complejidad y la falta de luz para registrarlo, se ha recurrido a procedimientos como “pintar con luces” la oquedad, informa la agencia Notimex.

Mediante un registro fotográfico se ha logrado crear un mapa complejo del fondo de la cavidad y los túneles que la conectan, informó el INAH en un comunicado. Nava Blank, codirector del proyecto y responsable del buceo técnico-científico del sitio, detalló que por sus dimensiones ninguna luz alumbra sus espacios.

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De ahí que se colocaron cámaras en diversas posiciones con el obturador abierto por 30 segundos para permitir la entrada de luz, mientras otros espelobuzos movían en distintas direcciones las luces instaladas para que el sensor de las cámaras captara la iluminación y se pudiera hacer el registro.

Luego de la captura detallada de las imágenes, los investigadores se concentran en la creación de softwares y desarrollan programas, específicamente para Hoyo Negro, con los que es posible “navegar” entre las grietas del sitio, donde es muy difícil distinguir entre huesos y rocas, pues son casi del mismo color.

Foto: INAH

La tecnología desarrollada por el ingeniero Vic Petrovic, de la Universidad de California, en San Diego, ha permitido a investigadores acceder a visualizaciones que el ojo humano no es capaz de detectar a través de esos modelos 3D.

Escáner de luz 

Respecto al cráneo de “Naia”, el más antiguo y mejor conservado del continente americano, se dijo que con la utilización de un escáner de luz estructurada se ha hecho un modelo tridimensional digital, lo que permitirá investigar y obtener más información del ejemplar sin poner en riesgo los restos óseos.

De acuerdo con los arquitectos María Fernanda López Armenta y Gilberto García Quintana, esa representación digital ha sido realizada a petición de su colega Diana Arano, integrante del Proyecto Arqueológico Subacuático Hoyo Negro, que desde 2011 desarrolla la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH.

El proyecto surgió para el estudio de la osamenta de “Naia”, una mujer que al morir tenía entre 15 y 17 años, y cuya antigüedad se calcula en 13 mil años.

A decir de García Quintana, al hacer la digitalización se dieron cuenta de que se trataba de piezas con muchos detalles y texturas, por lo que se buscó generar una geometría lo más fiel posible a la pieza original con dicho escáner, que cuenta con una precisión de 20 micras y una resolución de 0.1 milímetros.

Foto: INAH

Entre los beneficios de utilizar ese tipo de tecnología para el registro y la preservación del patrimonio, destaca evitar la manipulación de restos óseos y con ello el deterioro. A mediano plazo y a partir del modelo tridimensional digital de los restos óseos de “Naia”, se generarán impresiones en 3D con fines de difusión.