Eva Murillo/SIPSE
CANCÚN, Quintana Roo.- A pesar de que desde el 2015 existe un lineamiento de 26 puntos establecido por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en relación al sargazo, éste se refiere a la manera de recolectarlo, sin mencionar la forma correcta de transportarlo y la disposición final de la materia marina, lo que permite que sea depositado en sascaberas, camellones y hasta mangle, poniendo en peligro la salud de los acuíferos por los altos contenidos de sal y de sustancias tóxicas.

En marzo pasado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que no había procedimientos ni multas por manejo, retiro o disposición de sargazo en Quintana Roo.

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Los lineamientos establecidos por la Conanp hacen referencia al cuidado de las zonas de anidación de tortugas, a los arenales, las zonas en las que pueden usarse maquinaria para el retiro del sargazo, evitar la remoción excesiva de vegetación costera, el amontonamiento del alga en la playa; aunque en caso de ser necesario, acomodarlo de forma perpendicular, entre otros puntos, pero no establece la disposición final que debe tener.

La falta de leyes que estipulen la adecuada recolección, transportación y disposición final del sargazo, ayuda a que los gobiernos y empresarios que limpian las playas de esta materia, busquen soluciones que dañan el medio ambiente.

Guadalupe Velázquez Olimán presidenta del Centro de Innovación e Investigación para el Desarrollo Sustentable, reveló el uso de sascaberas como depósito final del sargazo, lugar altamente peligroso por la cercanía que esos sitios tienen con el acuífero; sin embargo, estos lugares se convierten en una de las opciones que los ayuntamientos tomaron desde que empezó el recale de la materia marina.

“Lamentablemente, cuando existe algo que no está definido, por decreto es cuando las autoridades se hacen escurridizas, el sargazo como tal, no es parte de un concepto dentro de la Ley General de Vida Silvestre, ni del manejo de residuos sólidos ni de ningún reglamento municipal; a pesar de que llevamos padeciéndolo cuatro años, no ha habido voluntad de las autoridades por tipificarlo dentro la normatividad”, remarcó.