Ángel Castilla/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Será necesario que transcurran por lo menos 10 años, para que el nuevo Sistema de Justicia Penal, implementado el junio del año pasado, realmente se perfeccione y mejore la impartición de justicia en el país.

José Luis González Martínez, presidente del Consejo Directivo Nacional de la federación Mexicana de Colegios de Abogados A.C., señaló que existe una gran responsabilidad de los operadores, porque en este sistema una de las partes está endeble, por lo que se corre el riesgo de que puedan caerse los asuntos que se llevan, en algunos casos, graves.

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Agregó que comprende diversos aspectos del sistema de seguridad y justicia, lo que representa un gran reto para las instituciones del Estado mexicano, para que dejen de pasar cuestiones como la famosa puerta giratoria, en la que el presunto culpable entra por una puerta y en menos de lo que “canta un gallo”, sale por la otra.

“Nos alarmó que la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), quisiera ampliar el catálogo de delitos en la búsqueda de justificar que la sociedad está reclamando que la aplicabilidad del sistema no está aterrizando, pero no es culpa del sistema, ni de la reforma constitucional, más que nada es de los responsables en los estados de poder, porque la generación de capacitaciones, actualizaciones para el perfeccionamiento del sistema, en muchos de los casos no se dio”, indicó.

González Martínez, agregó que las fallas aún persisten en su gran mayoría, las capacitaciones y cambios a tiempo no se dio en las policías, procuradurías generales de justicia transformadas en Fiscalías Generales, en algunos casos, ni en los poderes judiciales.

Añadió que hubo ocho años, desde que se incluyó al sistema jurídico a partir de la reforma constitucional publicada el 18 de junio de 2008, hasta que entró en vigor en 2016, pero muchos operadores jurídicos del sistema y varios abogados le apostaron a que no iba a entrar, y cuando se dio, "pues todos a correr, lo que ocasionó en muchos de los casos, serias deficiencias que todavía no se han superado".

"Pero no es culpa de la reforma o derechos humanos, sino de que en el país no se pudo percibir que todos debieron de caminar al mismo tiempo y ritmo para que no pase la famosa curva del aprendizaje", puntualizó.