Adrián Barreto/SIPSE
PLAYA DEL CARMEN.- Contrario a los pronósticos de julio, el líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesino (CROC), Martín de la Cruz Gómez, no descartó la posibilidad de que existan vacaciones obligadas y descansos solidarios en la temporada baja, pero recalcó que la situación no significa una crisis como las de antaño.

“El sargazo sí está reflejando porque la propina que deja el huésped en la habitación se ha debilitado, porque el turismo que ha llegado viene con un poder adquisitivo más bajo, pero si a eso se agrega que vienen a disfrutar las playas y se encuentran con que están como están, eso se refleja en el mal humor y no dan. Ahí seguro que se ha estado reflejando, lo digo: está llegando menos dinero a la bolsa de los trabajadores”.

En julio pasado, en plena “ebullición” de la temporada alta, el líder croquista aseguró que cuando llegara la temporada baja se mantendrían las ocupaciones altas, sin embargo un mes después el diagnóstico respecto a la disponibilidad de trabajo para el cierre de agosto, septiembre y octubre ha cambiado.

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“Esperemos que no haya una crisis en la temporada baja, y ni la vamos a convocar. Este año hemos platicado con los empresarios para que se manejen los días solidarios, es decir, cuando comience a bajar la afluencia de turismo, se van a dar las vacaciones”, concluyó.

Por su parte, David Contreras Hernández, secretario general de la Federación de Obreros Unidos de México, indicó que se ve “un escenario complicado (…) afortunadamente no hemos visto afectación tangible, al menos en los hoteles donde tenemos contrato colectivo de trabajo. Sí ha afectado pero vamos a ver cómo viene la temporada baja y ver si se hace más visible la afectación, pero no creo que tengamos vacaciones obligadas”.

Pese a la perspectiva negativa que ronda al sector laboral en las próximas semanas, De la Cruz Gómez dijo que en caso de que se tengan que dar vacaciones obligadas “a lo mejor los meseros se van de vacaciones pero entran los de mantenimiento, los de construcción (…)  los hoteles aprovechan esa desocupación para hacer limpieza profunda y esperemos que no sea una crisis”.