Alejandro García/SIPSE 

Independientemente de los pronósticos y de cómo afecte  el incremento del precio del petróleo, que finalmente repercute en todos los rubros, es el consumidor el que marca la tendencia de las tarifas hoteleras, pues es finalmente quien desembolsará su dinero para tomar vacaciones adquiriendo boletos de avión, hospedaje, alimentación y transportación terrestre, que se ajuste a su presupuesto, indicó Abelardo Vara Riviera, empresario hotelero.

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Lo anterior en respuesta a los pronósticos globales para 2019 incluidos en el quinto informe anual de Previsión Global para el Sector de los Viajes, publicado por la Asociación Mundial de Viajes de Negocios, que indican aumentos de precios de un 3.7 % para el sector hotelero y de un 2.6 % para el aéreo, debido al crecimiento de la economía mundial y a la subida de los precios del petróleo.

“Pues los expertos pueden decir, pronosticar, predecir o similares de acuerdo a inflaciones, economías, políticas internacionales, etcétera; la realidad es que las tarifas en la hotelería la siguen marcando los compradores, los consumidores, los que tienen el dinero en su bolsa, son los que lo gastan en los destinos más atractivos, más seguros, más higiénicos, con mayor abanico de posibilidades de diversión, opciones diferentes, gastronomía, facilidades de viaje y precio”, indicó el hotelero.

De acuerdo con la proyección que hace la Asociación Mundial de Viajes de Negocios, las perspectivas hoteleras para 2019 están impulsadas por el aumento general del transporte aéreo, que alimentará la demanda de alojamiento.

Las fusiones y la creciente competencia entre alojamientos de lujo y de gama media, debido al mayor interés de los viajeros más jóvenes por los hoteles boutique, también estarán muy presentes en la agenda del sector.

En Latinoamérica se espera que los precios de los hoteles caigan un 1.3%, con descensos en Argentina (3.5%), Venezuela (3.4%), Brasil (1.9%) y Colombia (0.7 %). Sin embargo, se espera que países como Chile, Perú y México registren aumentos del 6.4%, 2.1% y 0.6% respectivamente.

“Ignoro si las líneas aéreas se llamen por teléfono o hagan una reunión y decidan subir un porcentaje a partir de equis día; no sucede así en la hotelería, en lo personal y desde muchos años he sugerido a los colegas no bajar tarifas, si las ocupaciones bajan, demos valores agregados o aceptemos bajar algo la ocupación por dos o tres años, pero no ha habido eco en la propuesta y se bajan ocupaciones y se baja la tarifa.

Los inversionistas quieren rendimientos y los operadores o directores les consiguen resultados o se van. Subir tarifas afecta siempre los mercados, por eso la oposición a subir impuestos y derechos por visas y aeropuertos, etcétera”, comentó.

Viajar se ha vuelto el negocio del ocio masivo, pues sobra tiempo a los de la tercera edad, los jóvenes tienen menos horas laborales, agregó.

En cuanto el sector de la aviación se verá afectado por la introducción de los vuelos de ultra larga distancia y por la creciente competencia de las compañías de bajo costo.

En Latinoamérica se espera un descenso de los precios de 2% para 2019, con excepciones como las de México y Colombia, con ligeros aumentos del 0.1% y 1.2% respectivamente