Un ambiente laboral opresivo y hostil se soporta en las entrañas de la Fiscalía General del Estado, donde el personal –tanto agentes ministeriales como empleados administrativos– se queja amargamente del trato déspota de autoridades como la directora administrativa Blanca Imelda Ávila Várguez, quien se ha convertido en el brazo ejecutor del Fiscal Miguel Ángel Pech Cen.

Las irregularidades de la Fiscalía han empezado a salir a la luz pública por el hartazgo de los empleados que son víctimas de los agravios del Fiscal y su insoportable directora administrativa, ya que acusan que además del maltrato hay asuntos turbios en el manejo de los recursos, tema que ya está siendo investigado por la Auditoría Superior del Estado y que empieza a llamar la atención de la Contraloría estatal.

En denuncia anónima por la delicadeza del asunto, personal de la Fiscalía señaló que con Miguel Ángel Pech Cen en el cargo no han recibido aumento salarial, por el contrario, sin razón aparente les recortaron prestaciones a algunos que contaban con compensaciones, impactando en sus percepciones reales.

La situación tan grave los inconforma porque han confiado en las promesas del gobernador Carlos Joaquín González de que se fortalecería salarialmente a las corporaciones policíacas, lo que se reflejó en un importante incremento al presupuesto de la Fiscalía para este 2018, pero el Fiscal Pech Cen ha mostrado que no tiene la menor intención de cumplir con esta promesa.

Por el contrario, señalan que sin la menor justificación el Fiscal y su administradora –a quien incrustó en el cargo tras la repentina muerte de la anterior directora, Margarita Galván Muñoz– han creado un ambiente de terrorismo laboral que raya en el acoso, con amenazas incluidas.

Esto –aseguran los quejosos pidiendo el anonimato– va contra sus derechos humanos y laborales, pero el Fiscal le ha dado patente de corso a Blanca Imelda Ávila para hacer y deshacer a su antojo; recordemos que sobre esta funcionaria pesan serias acusaciones de corrupción, acoso y otras travesuras a su paso como subprocuradora de la zona centro durante el gobierno de Roberto Borge.

La Fiscalía General del Estado debe funcionar al 100 por todo el cúmulo de expedientes y tareas prioritarias; la tensión laboral y reclamos que suben de tono deben ser atendidos de inmediato para evitar males mayores porque el enemigo está en las calles y hasta se atrevió a atacar sus instalaciones en Cancún, el 17 de enero de 2017.