Un tremendo sismo que no se puede medir con la escala de Richter sacudió el escenario político en Quintana Roo durante el fin de semana, cambiando de golpe el paisaje pre electoral que parecía casi definido.

Este terremoto fue provocado principalmente por el encontronazo de dos noticias con peso equiparable al de las placas tectónicas y que se dieron a conocer por la tarde del pasado viernes, con consecuencias aún imprevisibles.

El primer sacudón se sintió al darse a conocer de manera oficial la renuncia del diputado federal José Luis “Chanito” Toledo Medina al PRI para meterse de lleno en la contienda por la candidatura del PRD a la alcaldía de Cancún, que ya sentía en la bolsa Emiliano Ramos Hernández.

Rechazado por la dirigencia estatal del Sol Azteca y las huestes emilianas, “Chanito” juega en el campo de las cúpulas nacionales de los partidos del frente apoyado desde el gobierno estatal, pues es una carta competitiva que puede pelear de poder a poder la alcaldía con el Verde Remberto Estrada y la virtual candidata de Morena, y el acto de renuncia se entendió como una clara señal de que las negociaciones para su ungimiento estarían bastante adelantadas, con todo y los berrinches de los perredistas locales.

Esto, por supuesto, mueve las piezas del tablero, pues si Emiliano cae el PRD querrá cobrar la factura con otras posiciones en candidaturas que ahora mismo estaban etiquetadas para candidatos joaquinistas, como las de Bacalar, Tulum y Carrillo Puerto, por ejemplo.

Pero el terremoto dejó sentir toda su fuerza cuando se dio a conocer desde la PGR la detención del ex titular de Sefiplan y precandidato del PRD a la diputación federal, Juan Vergara Fernández, acusado de crear empresas fantasma para evadir una cantidad multimillonaria de impuestos.

Desde la conferencia de prensa fue evidente que el embate tenía tintes políticos, y aunque Juan Vergara fue liberado casi de inmediato al no ser un delito grave, su permanencia en la candidatura se complica, aunque está decidido a dejar el alma en el ring para defender sus derechos políticos y competir el próximo 1 de julio.

Y esto apenas empieza...