Carlos Castillo/ SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- El recorte que sufrió el presupuesto del 2018 para el campo solo provocará más migración de jóvenes a las ciudades, afirmó el Presidente de la Unión de Ejidos de Bacalar, Román Guzmán González.

Aseguró que el campo bacalarense está “envejeciendo”,  debido a que solo están quedando habitantes cercanos a la tercera edad, y son quienes se dedican a diversas actividades, principalmente la agricultura.

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De acuerdo con las estadísticas oficiales, en el caso de Bacalar, de un total de 39 mil 111 habitantes, según la última Encuesta Intercensal, únicamente el 18.44% (siete mil 214) corresponde a población de hombres jóvenes de entre 14 y 29 años de edad.

Ante esa situación, Guzmán González consideró que el campo enfrenta un serio problema de envejecimiento, lo que repercutirá en una baja productividad e incluso el abandono de la tierra.

Uno de los programas más afectados es la Concurrencia con las Entidades Federativas...

El techo financiero para el campo, dentro del Presupuesto de la Federación, en los últimos años ha ido a la baja, lo cual para el entrevistado deja en claro que el campo no es una prioridad para el gobierno federal.

“Con esta disminución en el presupuesto de este año habrá más migración, abandono, venta de la tierra y se irá concentrando el campo en pocas manos”, afirmó.

El presupuesto asignado, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) para este año, es de 88.1 millones de pesos, mientras que en 2015 el presupuesto alcanzó los 119.4 millones de pesos.

Falta de oportunidades en Bacalar

Uno de los programas más afectados es la Concurrencia con las Entidades Federativas, que sirve para el financiamiento de proyectos de mejora en la producción del campo. Hace tres años el presupuesto fue 53.6 millones, mientras que para este año es de apenas 21 millones.

Debido a la falta de oportunidades, muchos jóvenes prefieren buscar trabajo en las ciudades que quedarse a producir en el campo, y sólo algunos le apuestan a los proyectos productivos. 

Enrique Marcos de León, delegado de la comunidad de Maya Balam reconoció que generalmente son los padres o personas mayores, los que continúan haciendo producir sus parcelas con uno o dos hijos que quisieron permanecer.