Fernanda Duque/SIPSE
CANCÚN, Quintana Roo.- El tráfico en Cancún ya no es un problema sólo a ciertas horas del día, pues en todo momento se pueden observar filas de autos en las diferentes avenidas de la ciudad. Más allá de la molestia que esto pueda ocasionar a los conductores, el flujo vehicular pesado ha entorpecido la labor de los paramédicos de la Cruz Roja.

“En promedio, nosotros tenemos entre 12 y 15 minutos para llegar a un servicio, antes estábamos en ocho minutos, esto por dos razones: una, la ciudad ha crecido y dos, hay mucho más parque vehicular que antes”, explicó Amílcar Galaviz Aguilar, director de la institución en Benito Juárez.

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De acuerdo con los protocolos médicos, los primeros 60 minutos (conocidos como la hora dorada) luego de algún siniestro son esenciales, de ese tiempo depende la vida de la persona, por lo que la atención prehospitalaria oportuna se vuelve un tema prioritario.

Ante este problema, la Cruz Roja ha implementado su propia logística para evitar que los tiempos de reacción se sigan extendiendo, por ejemplo, se han hecho “bases” en distintos puntos de la ciudad, cercanas siempre de las colonias problemáticas.

Otro punto que entorpece la labor de la institución es la falta de educación vial o de conciencia por parte de algunos automovilistas, que al escuchar la sirena de la ambulancia, no hacen espacio para que ésta pase, lo que suma más minutos perdidos en la atención de un herido.

“Creo que también es algo cultural. Yo creo que pensando a futuro, tenemos que pensar en hacer vías alternas o ciclovías, por ejemplo, hay ciudades muy antiguas en Europa que no apuestan por los vehículos, sino por el transporte público o el uso de una bicicleta”, opinó Galaviz Aguilar.