Redacción/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Un vendedor de donas que iba en una triciclo, se vistió de héroe, luego de que observó que de una casa salía un espeso humo negro y escuchó que una niña lloraba y gritaba.

El hombre, acompañado de otros tres vecinos, se metió al domicilio, sacaron a la menor y un colchón, el cual estaba siendo devorado por el fuego y amenazaba con propagarse por todo la recámara.

El reporte de este hecho, activó a las unidades de emergencias, bomberos y elementos de la policía estatal y municipal, quienes se dirigieron a la calle Manuel Ávila Camacho, entre Constituyentes del 74 y Naranjal, en el fraccionamiento Nueva Esperanza, alrededor de las 12:20 de la tarde.

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Cuando llegaron se enteraron de que una niña de cuatro años, quien jugaba con un cerillo le prendió fuego al colchón y enseguida se incendio; las llamas amenazaban con alcanzar otros muebles, mientras que la madre de la menor de edad, Rosa “M” de 32 años, se encontraba en el patio trasero, sin percatarse de lo que ocurría.

El vendedor de donas conocido como Homero, pasaba por el lugar y se dio cuenta de los hechos, por lo que no dudó en avisar a tres sujetos que se encontraban reparando una motocicleta cerca del lugar, logrando sacar con bien a la niña, mientras que con galones de agua pudieron apagar el siniestro y sacar el colchón fuera de la casa.

Los bomberos sólo se encargaron de verificar que no existiera peligro y dieron indicaciones a la mujer, mientras que paramédicos de la Unidad de Respuesta a Emergencias Médicas atendieron a la menor, quien por fortuna no tuvo lesiones ni quemaduras.