15 de Noviembre de 2018

Chetumal

'El Charrito de Bacalar', solicita beca para estudiar canto

‘El Charrito de Bacalar’ sueña con ser cantante profesional, pero es de escasos recursos.

Abimelet Meza Molina sólo cuenta con el apoyo de sus padres, por lo que pide el apoyo de las autoridades de Educación, de Cultura y del Ayuntamiento. (Javier Ortiz/SIPSE)
Abimelet Meza Molina sólo cuenta con el apoyo de sus padres, por lo que pide el apoyo de las autoridades de Educación, de Cultura y del Ayuntamiento. (Javier Ortiz/SIPSE)
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Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Abimelet Meza Molina de 11 años de edad, es conocido como “El Charrito de Bacalar”, porque cautiva con su tono de voz. Quiere incursionar en el canto pero es de escasos recursos económicos.

Hace dos años comenzó a cantar temas evangélicos en su iglesia y desde entonces ha participado en varios eventos artísticos donde ha sido invitado. Sueña con ser cantante profesional, pero vive difícil situación económica que se lo impide.

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Sólo cuenta con apoyo de sus padres, su madre Ricarda lo motiva porque ha sido testigo de la forma en que cautiva con su voz a quienes lo escuchan entonar sus melodías.

“Desde que tenía cinco años le gustaba el canto y decía: quiero ser cantante”, comentó.

Su padre, quien viaja seguido a Monterrey por cuestiones de trabajo, le obsequió su traje de charro y su sombrero, una persona altruista que quedó prendido de su voz infantil.

“Es lo que utilizo cuando canto en lugares donde me invitan”, dijo.

Habita en una humilde vivienda de madera en la colonia Diego Rojas, sobre la calle 10, cerca del Libramiento. Es un pequeño espacio de 16 metros cuadrados que es dormitorio, sala, cocina y tendejón al mismo tiempo. En un rincón se puede observar un poco de mercancía, principalmente comestibles y verduras, que vende doña Ricarda para apoyar su gasto familiar.

El forro de la humilde morada es de cartón, el techo de guano y el piso de tierra, por donde Joel, el más pequeño de la familia, juega con su pequeña mascota, un cachorro de perro con algunos pelos en el cuerpo.

Cuando escucha cantar a su hermano, suspende su juego y disfruta al igual que la mamá. Ella padece diabetes y lo costoso de su tratamiento, le impide ayudar más a su hijo para alcanzar su sueño.

Dijo que nada le gustaría más en el mundo que su hijo vea cristalizado su sueño de ser cantante algún día. Pidió el apoyo de las autoridades de Educación y Cultura, así como del Ayuntamiento de Bacalar para que sea beneficiado con una beca que le permita tomar clases de canto, porque dijo estar segura que podría trascender con un poco de ayuda.

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