14 de Diciembre de 2017

Quintana Roo

Cancún demuestra su fe y devoción en la Virgen de Guadalupe

En un ambiente de fiesta, peregrinos, antorchistas y ciudadanos devotos desafiaron al clima y dieron muestras de su amor por la Reina de México.

Llegaron peregrinos de los hoteles Fiesta Americana Condesa, Live Aqua, Imperial Las
Perlas, Riu Caribe, Westin, Ixbalamque, Riu
Península, Dos Playas y del mercado Coral Negro. (Israel Leal/SIPSE)
Llegaron peregrinos de los hoteles Fiesta Americana Condesa, Live Aqua, Imperial Las Perlas, Riu Caribe, Westin, Ixbalamque, Riu Península, Dos Playas y del mercado Coral Negro. (Israel Leal/SIPSE)
Compartir en Facebook Cancún demuestra su fe y devoción en la Virgen de GuadalupeCompartir en Twiiter Cancún demuestra su fe y devoción en la Virgen de Guadalupe

 

Esmeralda Espinoza/SIPSE
CANCÚN, Q.Roo.- Con toda y la ropa mojada, pero con porras, sonrisas, música santa y de batucada, miles de fieles dieron muestras de su fe y devoción a la morenita del Tepeyac en el 481 aniversario de su aparición en tierras mexicanas. 
 
El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe desde el 1 de diciembre está de fiestas, pero la celebración se agudizó la tarde de ayer cuando la lluvia no detuvo a los peregrinos de más de una decena de hoteles del centro y del Boulevard Kukulcan, quienes dieron honra a la Virgen Morena. 
 
Con imágenes de la “Lupita” adornada con flores naturales y artificiales, el ambiente de fiesta característico de los mexicanos se sintió con mucho fervor. 
 
La venta de novenas y libros de canciones alusivas a la Virgen no se hicieron esperar ya que todos querían estar listos, previo a las mañanitas de la media noche. 
 
A lo largo del día se realizaron misas, rosarios y servicios litúrgicos en el santuario oficiado por distintos padres y presenciado por los fieles. 
 
En punto de las seis de la tarde con todo y la ropa de trabajo, personal de los hoteles Fiesta Americana Condesa; Live Aqua; Imperial Las Perlas; Riu Caribe; Westin; Ixbalamque; Riu Península, Dos Playas y locatario del mercado Coral Negro, hicieron acto de presencia después de peregrinar desde el kilómetro cero de la zona hotelera. 
 
A ellos se sumaron más de cinco grupos de antorchistas de distintos puntos de Yucatán y Quintana Roo quienes arribaron al Santuario mojados y hasta descalzos, pero con un entusiasmo que era de aplaudir puesto que no cesaban de hacer porras a la Santísima Virgen del Tepeyac. 
 
En su mayoría eran jóvenes quienes estuvieron convencidos que su esfuerzo valió la pena, ya que durante todo el año obtuvieron los favores que en su momento solicitaron a la Reina de México. 
 
“Lupita se llama mi madre a la que siempre voy a venerar”, gritaban una y otra vez un grupo de antorchistas de Ticuch Yucatán, quienes dejaron correr una que otra lágrima por la alegría de llegar con bien a Cancún, lágrimas que limpiaron con sus paliacates con la imagen impresa de la Virgen. 
 
Algunos peregrinos tuvieron algunos retrasos y no alcanzaron a llegar a la misa de las 6:30 como los del Hotel Iberostar y Real Caribe, seguidos del Sindicato de Taxistas Andrés Quintana Roo, quienes a pesar de la tardanza por la lluvia y el tráfico de la avenida López Portillo, hicieron entrada triunfal con más de 200 peregrinos, cuyas mujeres portaban el traje típico de la región, acompañadas de hombres que tocaron los tambores al ritmo de la música brasileña. 
 
Los feligreses llevaron veladoras y ramos de flores como muestra de su devoción, a la par algunas familias como marca la tradición vistieron a sus hijos de de Juan Diego y Lupitas, con un único fin cumplir con sus promesas.
 
Pero no podían faltar los pequeños comerciantes quienes desde alimentos como el tradicional pozole, antojitos, aguas frescas, recuerdos, flores y esquites, ofrecieron a la multitud que llegó a la iglesia y la mayoría adquiría uno que otro de los productos. 
 
Además de los tradicionales puestos de fotografías con majestuosos escenarios, algunos hasta con caballos para que las familias retrataron a sus hijos de una forma muy original a lado de la imagen de la virgen de Guadalupe.
 
Algunos visitantes llegaron con ofrendas para agradecer a la Virgen por haber bendecido sus negocios, otros por recuperarse de alguna enfermedad, unos más por responder sus oraciones, o por el simple hecho de permitirles vivir en armonía, con salud, trabajo y bienestar espiritual.
 
Los comerciantes permanecieron durante toda la noche en espera de que las ganancias fueran mayores, pero esperan que este miércoles crezca la afluencia ya que en algunas empresas no habrá labores. 
 
En los alrededores del recinto mariano de Cancún, se observó un número importante de unidades que transportaban a los antorchistas, pero también unidades de Seguridad Pública, Bomberos y Protección Civil quienes daban sus rondines para evitar que se presentaran incidentes en la zona.
 
 
Cantan con sentimiento a la emperatriz de américa
 
Minutos antes de las 12 de la noche, las tradicionales “mañanitas” retumbaron en las paredes del santuario de la
Santísima Virgen de Guadalupe en Cancún, con todo el fervor de los fieles por la Reina de México y Emperatriz
de América.
 
Con un acto solemne y de gran significado para la comunidad católica, inició la misa previa a las mañanitas,
en la que cantantes de distintos coros pertenecientes al santuario ataviados con vestimentas de color blanco y guitarra en mano, entonaron juntos con los miles de asistentes los cantos como “A ti virgencita”, “Oh María”, “La Guadalupana”, “Lupita Querida”, entre otros propios de la fe y devoción mariana, que a una sola voz la congregación entonó a la virgen en un estilo muy mexicano.
 
La misa fue oficiada por monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, obispo de la prelatura Cancún Chetumal, quien dictó a los fieles dentro y fuera del recinto, un mensaje de amor al referirse a la Virgen Morena como la favorita del pueblo mexicano, y como el ejemplo de fe maternal enmarcado en el Año de la Fe, establecido por el Papa Benedicto XVI.
 
Diáconos, sacerdotes, religiosas, laicos, devotos y antorchistas, fueron miles las personas que buscaron un espacio dentro del recinto para tomar parte en la misa, y aunque muchos permanecieron de pie, nadie perdió la oportunidad de escuchar las palabras del obispo en un día tan especial.

 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios