¿De qué lado juega la tecnología en nuestra alimentación?

Hola mi [email protected] lector, ya empezó el mundial y es una época muy padre porque nos une en torno al equipo de todos y todas...

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Hola mi [email protected] lector, ya empezó el mundial y es una época muy padre porque nos une en torno al equipo de todos y todas. El día de hoy me gustaría subir a esta Cancha Ciudadana un tema importante para entender el futuro que nos espera a la vuelta de la esquina, actividades que pensábamos sacadas de la ciencia ficción, están ya sucediendo en todo el mundo.

¿Recuerdas a Dolly, el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta? Este animalito representó el silbatazo inicial a un mundo nuevo en la genética, fue en 1996 que se decidió hacer una transferencia de núcleo en una célula y dar como resultado un clon perfecto de una oveja.

Este suceso fue tan importante, que el nacimiento de Dolly, fue oculto por 7 meses y se dio la noticia del logro hasta febrero de 1997. Hoy en día, la transferencia de información genética está jugando un papel muy importante en la agricultura.

Veamos el caso de la soya, una planta que se ha modificado genéticamente para resistir pesticidas, sequías y plagas, solo en Europa está prohibida su venta. Aun cuando su consumo en México sí está permitido y se hacen importaciones de grandes cantidades desde Argentina, más del 90 por ciento de la soya producida en ese país tiene alguna modificación.

Este es un caso de debate tanto moral como de salud, en cuestión de lo moral, mucha gente dice que no deberíamos estar jugando a ser Dios y modificar lo que la naturaleza tardó tantos años en perfeccionar, ya que sacamos de balance el flujo evolutivo del mismo planeta y nuestra intervención puede llegar a tener consecuencias fatales y en cuestión de la salud, estamos en un vértice en donde no podemos saber a ciencia cierta cuáles son los riesgos de salud que conlleva el consumo de genética modificada en productos vegetales, ya que vemos que dentro de productos vegetales podemos encontrar incluso proteínas de origen animal y no contamos con estudios fehacientes de lo que sucede en nuestro cuerpo y el de nuestros animales de granja al consumir dichos productos.

Por otro lado, sabemos que la población mundial sigue creciendo y que las mejoras de laboratorio han permitido el incremento de productividad, tanto de los campos como de las granjas, un ejemplo claro de ello sigue siendo la soya, la cual ahora puede ser sembrada y cosechada en lugares con climas extremos o que no solían ser aptos para su cultivo, al día de hoy constituye una de las grandes fuentes de alimento a precios económicos que puede ser cosechado con grandes niveles de productividad, de fácil acceso y su siembra está distribuida prácticamente a nivel global.

De la misma manera, podemos empezar a ver nuevas variedades de maíz, más productivas que soportan los cambios climáticos, que podrían llegar a ser una de las soluciones importantes al gran problema y crisis de importación de ese producto en nuestro país. Considero que debemos ser muy cuidadosos porque nos ubicamos en una de las zonas que más demanda de alimentos tiene por la cuestión turística y nuestros supermercados pudieran estar llenos de frutas, verduras o vegetales que no necesariamente cumplan con principios éticos en su producción o distribución.

Por esta razón, opino que tenemos que impulsar a nuestros productores locales que tienen sistemas ecológicos para producir alimentos nutritivos y con menos impacto en nuestra salud. ¿Tú qué opinas, es responsable el avance en la modificación genética de nuestros alimentos? Mándame tu opinión por cualquiera de mis canales, me dará mucho gusto leerte.

Abrazo de gol.

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