22 de Agosto de 2018

Quintana Roo

Disminuye la labor de las parteras en Bacalar

Les piden que canalicen a las embarazadas al Centro de Salud para evitar complicaciones

Las parteras se capacitan a través de los promotores del Centro de Salud. (Javier Ortiz/SIPSE)
Las parteras se capacitan a través de los promotores del Centro de Salud. (Javier Ortiz/SIPSE)
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Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- María Venancia Pech Cen, de 82 años de edad, pasó de atender hasta 20 partos en un mes, a tan sólo “sobar” a las mujeres embarazadas hasta el octavo mes de gestación, porque a partir de ese momento los canaliza al Centro de Salud, como le han recomendado las autoridades médicas, a fin de evitar posibles complicaciones en las madres o en el producto.

A sus escasos 14 años, “recibió” sola a su primer hijo, con el apoyo de su esposo, Efraín Batún Celis, obligada por las circunstancias, ya que vivía en una lejana ranchería que carecía de servicio médico y lo habitaban pocas familias. Ya se le había roto la fuente y no alcanzaba a llegar al centro médico más cercano que distaba dos horas. Desde entonces perdió el miedo a dar a luz a sus hijos e hizo lo mismo con los otros siete que tuvo.

Pero fue a los 32 años de edad cuando, en su natal Ektún, Yucatán, una mujer que sufría los dolores característicos de parto la obligó a recordar que ella misma vio nacer a sus hijos y al observar el intenso dolor marcado en el rostro de la joven madre, decidió ayudarla a dar a luz a su hijita. A partir de entonces, se convirtió en una de las parteras más concurridas, hasta que por azares del destino tuvo que cambiar su residencia en la comunidad de Altos de Sevilla, ahora en el municipio de Bacalar, cuando apenas se comenzaba a poblar.

Recibía hasta 20 bebés

De eso hace ya más de 40 años. Se enteraron que era partera y pronto las mujeres embarazadas comenzaron a solicitar su ayuda, ante las dificultades de tránsito vehicular de aquella época y la distancia que los separaba de la ciudad de Bacalar, donde se encontraba el Centro de Salud más cercano de ese entonces. Al mes “recibía”, como ella le dice, aproximadamente 20 pequeños

“Mucha de la gente adulta de ahora yo los vi nacer, ninguno se me murió. Ni la madre, porque cuando veía casos complicados le daba un brebaje a base de hierbas que yo misma preparaba, compuesto con hoja de naranja, yerbabuena, ruda y miel, que facilitaba el nacimiento del producto”, no recuerda cuántos años, pero la instalación del Centro de Salud no influyó para que disminuyera el número de sus pacientes, pues asegura que la preferían a ella que acudir al médico, tal vez por costumbre o porque existe más familiaridad. dijo.

“Porque somos vecinos y confían en que les daré mejor trato que en el hospital”

Sin embargo, las mujeres embarazadas son obligadas, a través del programa Oportunidades, a recibir chequeo médico en la clínica de salud, y ahora sólo se dedica a “sobar” a las parturientas hasta el octavo mes de gestación, pues entonces los canaliza al médico, como se lo han recomendado las mismas autoridades de Salud, para evitar complicaciones en el pequeño y la madre.

Dulce Canul Pech, tiene dos hijos, de cinco y dos y medio años de edad, y espera su tercer pequeño, que nacerá en mes y medio. Todos sus embarazos los ha atendido doña Venancia, como le dicen de cariño en el pueblo. Se siente más familiarizada con ella, por el tipo de atención que le brinda que dista mucho del que le ofrecen en la clínica.

“Algunas mujeres llevan doble revisión, pues por obligación acuden al Centro de Salud por su programa de Oportunidades y vienen conmigo por confianza”

El director del Hospital Comunitario de Bacalar, Guillermo Hinojosa Mendoza, subrayó que están conscientes, como autoridades de Salud, de esta situación que existe en las comunidades rurales del municipio de Bacalar, pues por tradición las mujeres embarazadas recurren primeramente a las parteras empíricas antes que con el médico. Dijo que para regular esta situación buscarán establecer un convenio con las parteras del municipio de Bacalar para que hagan uso pleno de las instalaciones y aparatos con que cuentan en ese nosocomio, buscando con ello garantizar el bienestar de las parturientas y sus hijos.

Mencionó que en todo el municipio de Bacalar existen alrededor de 30 parteras, de las cuales, nueve brindan atención en la cabecera municipal, mismas que procuran capacitarse a través de los promotores de salud, buscando con ello que estén en condiciones de detectar casos de riesgo en las mujeres embarazadas.

“Porque en ambas partes buscamos garantizar la vida”

Indicó que del 60 al 70% de los embarazos en el municipio de Bacalar, los resuelven las parteras, lo que significa que más de la mitad de los nacimientos son atendidos por ese conducto, por lo que la intención del Sector Salud no es romper con estas costumbres, sino prevenir riesgos en las mujeres y su bebé. Han buscado acercamiento con las mujeres que se dedican a atender partos en las comunidades rurales, para que no vean al Sector Salud como una cuestión ajena, sino como coadyuvante para garantizar que todo salga bien.

La protección de las mujeres embarazadas constituye una prioridad, por lo que a través del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva se busca la atención inmediata a las mujeres en caso de emergencia durante el embarazo, el parto o el puerperio, de modo que los hospitales de la Secretaría de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o Instituto de Seguridad Social y Servicio de los Trabajadores del Estado (Issste), tienen la obligación de brindar atención a todas las mujeres, sin importar si son derechohabientes. Para cualquier queja, ofreció los números 018000 (materna) o 0180006283762.

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